Mu señor mío (¿suyo?)… sabe usted…

Respuesta a una crítica vertida por Savador López Arnal a un artículo mío, por alusiones a otros, sobre<< nacionalismo e izquierda>>, aparecido originalmente en Gara y que alguine colgó en vuestra red.

Un tanto estupefacto me deja su reacción, la verdad es que no esperaba una cosa así, pero qué le vamos a hacer quizá es que uno sea pelín marciano. La verdad por delante: apenas he leído su escrito colgado en la red, una pasadita por encima, pues en estas cosas suelo funcionar un poco en la onda de <<ladran los perros, avanza la carreta>>, aunque no sé exactamente de qué carreta se trata. Me resulta absolutamente pertinente en mi quehacer, a pesar de ser bastante descreído o por ello, aquello que prescribiese Jean-François Lyotard: soyons païens, soyons justes. Como digo, su escrito me deja descolocado y francamente frío, o tal vez caliente, no sé; es como que usted silbase por encima de su boca que dijese el recientemente fallecido Lucien Jerphagnon, y sus palabras se me diluyen, se me esfuman por ahí, por la nebulosa de la incertidumbre. Me  deja usted como así… como aquel campesino que pidiendo -la diferencia es que yo o he solicitado nada- a un ingeniero que le explique el funcionamiento de la maquina de vapor, éste le muestra esquemas, le explica por dónde introducirse el combustible, la aclara cómo el vapor se convierte en movimiento… al final el campesino le responde: le he entendido todo pero el caballo dónde está. Pues eso, dónde… a no ser que todo consista en sacar a pasear el botafumeiro y el oficio de abogado defensor.

Mi propósito en las líneas que escribí era aclarar (?) algunas cosas que a estas alturas de la película fatigan y aburren al menos al que esto escribe, quizá por ser un alma sensible y tener mal carácter… tal vez es que, como a la otra, la vida me hizo así. El libro de FO no era más que un pretexto o un reflejo más de las embestidas que trataba de criticar; vamos que como dijese aquél, invirtiendo la cosa, no había venido a hablar del libro de FO ni de su persona, aunque obviamente sí lo hago de ambos. Creo que dejaba aclarado que el libro sólo lo había ojeado u hojeado; a buen entendedor… salut! que dirían de Pirineos parriba… así pues yo no “despacho” nada, ni desde el despacho que no tengo ni desde ningún otro púlpito, nada…  No hace falta que haga constar que en todo esto no me guía ningún tipo de creencia esencialista que me haga pensar que los vascos, o los malgaches, tiene más predisposición a ser más de izquierdas, más guapos o más listos, sino que mi propósito era dar fe del hastío que producen ciertas críticas y afirmaciones infundadas que parten de la tergiversación de que nacionalismo e izquierda son como el agua y el aceite, inconciliables.

En caso de leerme el libro, cosa que haré, daré cuenta de él más centrado -y hasta es posible que usted se entere de ello si alguien me lo cuelga que yo no me cuelgo nada y menos galones- , si bien usted sabe que una reseña de tres mil caracteres no dan para muchas sutilezas y lo aviso ya que le veo a usted como muy exigente; dudo, por otra parte, que lo reseñe pues tengo mil lecturas acumuladas que me resultan más dignas y placenteras, para recomendar a mis posibles lectores u oyentes, y uno ya no está para bobadicas ya que las arritmias del cuore acechan a la vuelta de cualquier  traicionera esquina; o sea que como para tentar a la suerte.

Permítame que le diga que  me da la impresión de que usted se deja llevar, creo entender, por cierto gremialismo y por cierto espíritu laudatorio, si no me cuesta entender la defensa encendida de FO y de FA, del primero casi rozando el género hagiográfico; más todavía… que usted pretenda ubicar en la izquierda a estos “intocables” (y no de los de Eliot Ness, por cierto)… la verdad, eso no se lo cree ni la <<asamblea de majaras>>. Seguro que coincidiremos usted y yo, al menos en aquello de que por sus hechos los conoceréis, Mateo mediante. Desde luego usted en ese terreno, que al fin y al cabo es el centro de su intervención, no da por buena la sentencia de Aristóteles, quien entre la amistad y la verdad optaba por la segunda.

Que usted conociese a alguien en el pasado pues me parece estupendo. Yo también he conocido, en el pasado, a cantidad de personas como Mikel Azurmendi, Gabriel Albiac, Gustavo Bueno, Fernando Savater, et alii. Y mire usted por dónde ha derivado la jugada. Usted sabe bien que la gente cambia, quizá tuviese razón Nietzsche cuado afirmaba que la serpiente si no muda de piel muere, no sé.

La militancia reaccionaria (sic) del señor FO no me la he inventado yo, sino que él hace gala de ella por activa, por pasiva y por todas las ivas que en las conjugaciones hay. Otra cosa sería si me metiese con aspectos personales de tal caballero: que si su manera de peinar, que si palante, que si patrás, que si a raya. Con respecto a tal militancia estará usted de acuerdo conmigo que coincide en aspectos super-patrióticos con lo más cavernícola de la derecha más extrema de la piel de toro, postulados unionistas y uniformizadores tan a la derecha como el grifo de la fría.

No parece una postura descabellada deducir que de tal señor tal honor y así que de un señor con militancia clara, pública y notoria se espere, si del tema va a hablar, que se le note la cojera  de un determinado pie; hasta en caso de que aparentemente pareciese que no cojease podría pensarse sin disloque mental que cojea de los dos. Sé que no es el colmo del rigor, de mismo modo que no lo es orientarse por el dime quién te alaba, y… pero el juego de lenguaje no es, en este caso supongo, el de la ciencia y así, al menos a nivel operativo, bien puede servir como criterio.

No entraré en puntualizaciones de su escrito pues debería leerlo con detenimiento y la verdad…me aburre (bostezos). Varias cosillas sí que recuerdo (sabe usted, la inteligencia de los tontos): 1) por una parte una gracieta sobre falangistas vascos. La cosa me rebota hasta la contracancha ya que no he pertenecido a tal tribu y tampoco tengo a gala ir de vasco por la vida… lo que no quita que juzgue justo que se otorguen ciertos derechos, que antes se reclamaban hasta por lo más derechoso, del arco político, a los pueblos que así lo deseen, para lo cual no hace falta desde luego ser nacionalista, cosa que para nada soy, ni he sido. 2) que cuando se critica el egoísmo u otras cosillas de los vascos, por ejemplo, se magnifica, nolis volis, a los que critican, si no ya me contará usted cómo se come que el lehendakari de todos los vascos, hombre tan ilustrado él, llame “paletos” a quienes hablan de autodeterminación o de derecho a decidir con lo que da a entender que él y los de su calaña ideológico-patriótica son la ostia en pote; más ejemplos podrían acumularse en el sentido señalado que si “pueblerino”, “ideas de parroquia”, versus visión universalista de quienes afean los errores nacionalistas (periféricos)  3) con respecto a la actuación de los sindicatos de obediencia estatal podríamos hablar largo y tendido, déjeme que le cuente… en mi opinión, no va a ser la de mi abuela, y mal que le pese reitero que forman, los sindicatos de obediencia estatal, un verdadero frente patriótico hispano, ya que si el marco sobre el que se juega es el de Euskadi, no se jaman ni media rosca teniendo en cuenta la fuerza de la “mayoría sindical”(nacionalista) por lo que siempre tienden a diluir la fuerza de los sindicatos locales en la globalidad de esa cosa llamada España para salir mejor parados y pagados o bien pastelear con la patronal (Confebask, de amplia presencia peneuvera, todo hay que decirlo) y con el gobierno de López. Otro ejemplito paradigmático de lo que vengo diciendo, el último, hace unos pocos años vino Antonio Negri a dirigir un seminario, en el que participé- y di cuenta en la revista de la institución organizadora Arteleku- y en una de las sesiones cuando alguien dio muestras de desacuerdo, el representante editorial de una de las casas que editan al filósofo italiano, que por lo visto organizaba la tournée, saltó como un resorte todo acalorado y sin venir a cuento, mientras que el autor de <<La anomalía salvaje>> se mostraba tranquilamente digno, soltó la soflama paradigmática de lo que digo (debía tener la lección aprendida de tanto oírla a sus jefes): en resumen, vino a mantener que CCOO son maravillosas y luchadoras mientras que los sindicatos locales cuyo ámbito de actuación se circunscribe a Euskalherria no hacían más que el juego al capital al desunir a la clase obrera, etc, etc., etc. ¡y no sigo, porque usted sabe, o adivina, lo que quiero decir! Los ejemplos podría multiplicarse ad infinitum, pero no quisiera aburrirle más todavía, y 4) con respecto al tono que es propio a la hora de debatir se deberían puntualizar previamente algún aspecto: si es entre gentes perteneciendo a tal ubicación política, añadiré que viendo sin exhaustividad textos bien de izquierdas el tono versallesco brilla por su ausencia y si no que se lo pregunten a Proudon, los Bauer, Stirner, Dühring o Mach, por nombrar unos cuantos que fueron tratados con guante blanco y con lindas jaculatorias adulatorias. Diré más: utilizar algunas cosillas de otro texto, desplazando además su centro de gravedad, para convertirlo en un objetivo propicio, al que se pueda aplicar el CQFD, no parece que diste mucho del <<exabrupto, la descalificación y la falta de argumentos>>.

No continuaré, pero la verdad es que su respuesta (?) me ha dejado totalmente descolocado, la verdad, ya que me parece desmedida y descentrada, amén de escorada…¡y no sigo! Supongo además que usted no se opondrá a cierta retórica “panfletaria” de la que la historia está llena y que tanto juego han dado en influenciar a los trabajadores. Me doy por enterado de que FO no es ni ha sido falangista… ya me lo suponía pero que usted me lo confirme… no sabe usted el peso que me quita.

Leo a Dionys Mascolo: << está en la naturaleza de la izquierda estar desunida. Esto no es verdad de ninguna de las maneras en la derecha, a pesar de lo que una lógica demasiado ingenua pudiera pensar. Es que la derecha está hecha de aceptación, y que la aceptación es siempre aceptación de lo que es, el estado de cosas, mientras que la izquierda está hecha de rechazo>>.

De todos modos para que vea que no soy rencoroso le propongo que se tome lo que guste y lo cargue a mi cuenta; lo de FO y FA ya se lo pagarán ellos, vamos digo yo.

Sin más, que a usted le vaya bien. Yo por mi parte, como el Cándido volteriano, me retiro a mi jardín que lo tengo bastante desatendido. Purgaré en silencio mis pecados y me ilustraré leyendo a FO y al especialista en “idiocias” varias, FA. Por mi parte doy por cerrado el asunto. Agur!

San Sebastián a 18 de diciembre de 2011

Iñaki urdanibia

P.S.: sabe usted que nunca llueve a gusto de todos y así como a usted no le ha gustado lo escrito por mí, o mejor le ha disgustado cantidad, otros me han felicitado llegando alguno a decirme que me he mostrado demasiado comedido. ¡Cosas! El cristal con qué se mire…et tout ça.

Le diré, también, que he dudado en hacerle llegar estas aburridas, fatigadas y derivantes líneas, al final, antes de que se me pudran, tras haber desojado un puñado de margaritas, una triste moneda ha decidido que sí que le envío la versión recortada y resumida de la que en principio escribí más guiado por el tono de la célebre contestación del cascarrabias Fernando Fernán Gómez. ¡Ahí le va!

IU (Iñaki Urdanibia)

 

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