En la página 27 del libro de Juan Bautista Olaechea titulado ‘¿Quién destruyó San Sebastián?’, editado el año 1973, que trata del incendio, destrucción y masacre de Donostia el año 1813 por la tropas anglo-portuguesas, aliadas de España, señala, entre otros, dos puntos a tener en cuenta: Que las tropas aliadas al entrar en Donostia trataron con la mayor humanidad a los soldados franceses cogidos prisioneros; pero que trataron a la indefensa e inocente población civil como si se tratase de verdaderos enemigos. Que la prensa de Madrid (La Gaceta de Madrid, del día 09.09.1913) trató el tema como queriendo echar tierra al tema de las responsabilidades de la destrucción y saqueo de Donostia, presentándolo como un tributo debido al rayo de la guerra y añadiendo «De San Sebastián no quedará sino la memoria de donde estuvo situada».







