Racismo en Podemos

Lo que está latente en la negativa de Podemos a que se traspasen a Cataluña las competencias de inmigración es racismo, el racismo de Podemos. Cada día lo tengo más claro, porque cada día lo aclaran más. Ahora se esfuerzan Ione Belarra desde la oficialidad del partido y, desde los altavoces, la pseudopoeta de El Prat Juana Dolores. El racismo, querida izquierda caviar, no va sólo de piel. También va de origen, etnia o cultura, y su comportamiento discrimina por origen, etnia y cultura a lo que llama burguesía catalana, que considera de un valor moral y ético muy inferior al suyo. Sé que os escandaliza que a vosotros, paladines y héroes de la libertad, la igualdad y la fraternidad, os encuentren un deje de racismo. Pero es que lo exhibís continuamente y siempre (¡mira por dónde!) al lado y en defensa del españolismo más rancio, del unionismo más anticuado y de esa consideración tan del Tribunal Supremo que uno de los 10 mandamientos de la ley de Dios es la sagrada unidad del Estado español. Ya entiendo que estos días el tema de Ceuta os produce mucho escozor y entiendo, tal y como van los acontecimientos, que os acojone que esto vaya para largo, que va. Ahora tendréis dos frentes abiertos contra la sagrada unidad. Uno allá abajo con Marruecos, Trump y una parte del PSOE, y el otro aquí arriba porque el efecto Illa se ha marchitado. Y antes de un año existen municipales y generales. Entiendo el picor que os atrapa, pero tened más cuidado al exhibir el racismo.

EL PUNT-AVUI