El pueblo respondió a las demandas del presidente Erdogan. Frenó a los militares. Hombres ante tanques en el centro de Estambul. Celebraciones, aunque hubo más de 200 muertos, más de 2.000 militares detenidos, más de 2.500 jueces destituidos y 8 militares pidiendo asilo en Grecia después de llegar a una isla griega en un helicóptero militar.
‘El 16 de julio es una fiesta de la democracia’, dijo Binali Yildirim, el primer ministro turco, en una conferencia de prensa ayer por la mañana. Yildirim agradeció a los medios y periodistas que habian defendido la democracia. Además, se dirigió a los partidos de la oposición para alertarles de que el intento del golpe de estado del viernes era peor que el terrorismo del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Erdogan apareció en la madrugada en el aeropuerto internacional de Ataturk, en Estambul, rodeado de soldados y policía y repitió las palabras del primer ministro.
El único acusado del intento de golpe de estado, Fethullah Gülen, dijo en una entrevista en la cadena árabe SkyNews que no sabía nada de todo esto que ha pasado ni conocía a los militares responsables. ‘Todo es un plan de Erdogan. Lo ha hecho él porque así saldrá más reforzado en el parlamento y obtendrá más apoyo, tanto de la gente como de la oposición, porque la gente verá las consecuencias del caos y tendrá miedo de un golpe de estado’, dijo.
¿Todo ha sido una planificación de Erdogan con un éxito rotundo? Podría ser, porque el mensaje del presidente turco ha sido un cambio de tono en relación con los medios y los partidos de la oposición. Hay que tener en cuenta que hasta ahora Erdogan, en los discursos, atacaba directamente a los periodistas, lo que ha llevado a Turquía a ocupar el puesto 151 de 180 países, según la clasificación mundial de Reporteros Sin Fronteras.
El objetivo del presidente es conseguir más apoyo para su plan de reformar la constitución y convertir el país en una república presidencialista, con lo que puede convertirse en el máximo controlador, el nuevo sultán otomano.
En un momento en el que el gobierno turco era criticado por muchos países y dirigentes mundiales, ahora el país ha recibido una ola de simpatía internacional. Y Erdogan lo necesita. Si esto es así, el plan ha tenido un éxito total y el futuro será un estado dominado por un único hombre, Recep Tayyip Erdogan.
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