Las diez claves del discurso de Artur Mas

Especial: El fin de CiU

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha explicado este sábado por la mañana su proyecto de cara a las elecciones del 27-S en el ‘Foment’ de Molins de Rei. A continuación, encontrará los elementos más destacados, según el análisis que ha hecho Nació Digital.

 

Presume que CDC ha ido al límite e interpela a otros que no menciona

Mas ha apelado contra los personalismos y los corporativismos: “No se puede aspirar a construir un Estado sin sentido de Estado y no se puede si las agendas personales o corporativas pasan por delante de las que son la suma necesaria de las de todos”. También ha esgrimido que CDC se la ha jugado hasta el límite, liquidando una fuerza política (CiU) que había sido ganadora: “Siempre nos la hemos jugada y por eso hoy me atrevo a pedir a algunos otros que en este momento histórico cojan también su cuota de responsabilidad y liderazgo y alcancen la máxima unidad posible en el mundo soberanista”.

 

La salvación tiene que venir de las entidades civiles

Afirma con insistencia que “si lo hacemos desde un partido o desde una persona, no saldremos adelante. Pero si lo asumen las entidades altamente movilizadoras, sí. Tal vez no les corresponde, pero es un buen servicio al país si se lo plantean de esta manera”. El lema sería “hagamos la unidad posible y necesaria desde la sociedad civil”.

Mas invita a las entidades soberanistas a trabajar por la victoria, porque nos lo jugamos todo, para conseguir la máximo unidad posible. “Agrupen las fuerzas soberanistas”, les pidió. Se puede hacer la unidad a través de la sociedad civil, al margen de los partidos.

Menciona las entidades organizadas, que han estado al pie del cañón y que saben que estamos en las horas decisivas: Òmnium, ANC, AMI y entidades del Pacto Nacional por el Derecho a Decidir. Insiste en una apelación a las entidades para que acepten el hablar (de la unidad) y se pone a su disposición. No debe interpretarse de ninguna manera como “hay alguien que no se atreve”, porque si la vía de la unidad para las entidades no va adelante “asumiremos nuestras responsabilidades”.

 

Poca fe en la fuerza unitaria de los partidos

“Dejemos a los partidos de lado, porque no saldremos bien”. Insiste en la llamada a las entidades, a las que no puedo decir “vengan a la lista del presidente”. Y se ofrece para que se le asigne el papel que le toque. Anuncia que se puede contar con CDC para hacer “este gran papel de servicio al país”, en referencia a la desaparición electoral de CiU. Clama por la unidad y pide a las entidades civiles soberanistas que la construyan, mientras él se ofrece a estar allí, dejando los partidos en segundo término, reitera más de una vez a lo largo del discurso.

“La gente nos pide máxima unidad , no se dividan, sumen esfuerzos, hagan piña”. Dice que no quiere suscitar divisiones y reticencias en esta parte final del discurso. Dice que no se refiere a partidos, porque “se intentó y no fue aceptado”. Lo deja de lado.

 

El parto que no fue: La lista del presidente no ha nacido en Molins de Rei

El concepto “lista del presidente” incomoda a Mas, porque “no le conviene esta personalización al movimiento que estoy planteando”. Dice a las entidades que piensen en una lista “con” el presidente, y no en la lista “del presidente”. Y aquí es donde saltan el aplauso más largo de la mañana y los gritos de “Mas presidente, Cataluña independiente”. Mas ha ironizado que el momento más aplaudido fue justamente cuando él ha planteado el retirarse del primer plano. Sonrisas al público.

 

Un discurso con dureza

Mas se pone muy duro en algún momento: “Aquí no estamos para romances, hemos puesto la directa y vamos en serio. Y cuando se hace eso las cosas son como son, pero lo asumimos”, en referencia a la ruptura con Unió, que ve justificada porque la independencia de Cataluña es “un gran instrumento al servicio de tener un país donde todos puedan vivir mejor”. Loa el papel de las entidades civiles y se queja de que “el sabor que deja el cumplimiento de los acuerdos de enero es desigual, pero hoy no lo valoraré”.

 

Los del “sí, se puede” se unen, pero los soberanistas, no

“Quien se está agrupando de cara al 27-S es el mundo del ‘sí se puede’, mientras que en el mundo soberanista ha cambiado las reglas del juego en estos años. No ha encontrado la manera”. El concepto de los que practican la “lucha de clases” ha salido más de una vez en el discurso. Mas denuncia que los que quieren hacer del 27-S una lucha de clases y quienes dicen que son unas autonómicas [España], coinciden en negar su carácter plebiscitario. “El ‘sí se puede’ que escuchamos tiene muy poco que ver con el autogobierno y la soberanía, la independencia y el referéndum. Tiene que ver con otras cosas, que no menosprecio lo más mínimo”.

El presidente constata que ha aparecido un eje nuevo que pone el acento en la lucha de clases pero con absoluta indefinición sobre el tema soberanista. Ni en el derecho a decidir a fondo, ni mucho menos en la soberanía de Cataluña, y esto puede cambiar el eje de la política catalana y lo deben tener presente los que defienden el “sí-sí”.

 

El turbo de la ilusión es el nuevo concepto

Según Mas, el turbo de la ilusión es el viento de popa que debe llevar a Ítaca y se la ha de impulsar con el máximo de revoluciones posibles: “Lo debe saber el mundo soberanista organizado”. Cree que el turbo sólo lo puede reactivar la unidad. La que le pide la gente por la calle. El turbo de la ilusión del proceso soberanista ha bajado un poco de revoluciones, reconoce. Estaba en los días del 9-N. No dice que se hayan apagado. El vehículo sigue funcionando y encarado hacia las metas propuestas”.

 

Sin el soberanismo, el país no irá a ninguna parte

Una derivada sobre las nuevas fuerzas -ada Colau, Podemos, Forcades…-: “La fuerza motriz para construir este país es el soberanismo y no otra, y si queremos cambiar el eje de todo ello nos equivocaremos, porque no hay fuerza alternativa que pueda, por buenas intenciones que puedan tener otras fuerzas políticas del país, que no lo niego”.

 

Las agresiones del Estado español

Pocas alusiones al Estado y a Madrid. Se da por hecho que son el enemigo y no hay que insistir. “Cada día hay que seguir sufriendo si se ha producido una nueva agresión a nuestra lengua. Somos un país de naturaleza bilingüe pero con una lengua propia que es el catalán”. Se pregunta “¿podemos tener un sistema de formación y universitario como lo tiene Israel? También podemos aspirar a situarnos entre los mejores en este terreno”, se responde él mismo.

“Podemos tener un país con los mismos resultados educativos que Finlandia, pero no lo tenemos porque nos faltan los instrumentos. Tenemos más tradición pedagógica que ellos”. Y reafirma la capacidad económica con ejemplos como que Cataluña es un país mucho más viable para pagar sus pensiones que el conjunto de España.

 

Un divorcio sin rencores

Unió y Convergencia se separan. Para Mas, no significa que sea un divorcio total y a las malas. Es un tema de fondo que ha movilizado a cientos de miles de personas estos años. No viene de ningún ultimátum. Pero el caso lo merece porque el motivo es la soberanía de Cataluña, cree. Constata que su socio, UDC, se ha dividido porque ha puesto a votación la hoja de ruta. El líder de CDC niega que haya hecho ningún ultimátum a Unió. Fue UDC quien pidió tiempo a CDC hasta después de las municipales.