El premio se ha entregado a los promotores del documental ‘Orreaga 778’

Hace más de 1200 años ocurrieron los hechos. Pero, como dijo uno de los homenajeados, parece que la batalla continúa todavía. La asociación de estudios Nabarralde ha concedido su premio anual a los realizadores del documental que, desde Iparralde, explica lo sucedido en Orreaga (778) desde la perspectiva de los vascones. Algo que hasta hoy nadie había hecho.
El emperador Carlomagno destruyó las murallas de Pamplona, incendió la población, saqueó la ciudad… Pero cuando se retiraba por los pasos del Pirineo, apenas dos días después, una fuerza de vascones destrozó su retaguardia.
La polémica ha llegado hasta nuestros días. La versión oficial, narrada en el célebre relato de ‘La Chanson de Roland’, pervierte completamente lo sucedido. Para honrar al ejército agresor, convierte al enemigo en hordas de sarracenos.
Antton Curutcharry, historiador, Eñaut Etxamendi, Basile Ibañez, Anjel Aintziburu, Kanaldude, tomaron el reto de desbrozar esa versión de la historia, y ponerle los datos documentales que se pueden rastrear en las crónicas medievales. Nabarralde ha querido premiar esta labor que, como tantas veces, se realiza en nuestro país desde iniciativas particulares, sin ayudas oficiales ni cobertura institucional. La Peña Beterri, que recibió el premio el año pasado, ha sido la encargada de hacer la entrega en esta ocasión.
El acto se ha celebrado el 3 de diciembre, día de Navarra y del euskera, en el Euskal Museoa de Baiona. Han intervenido bertsolaris como Mixel Salbador y Laka, dantzaris, o Lucien Etxezaharreta, uno de los organizadores del homenaje. Entre el público destacaba la presencia del euskaltzaina Piarres Xarriton, escritores como Xipri Arbelbide o Jacques Casaubon. Desde Pamplona han acudido representantes de Nabarralde como Tasio Agerre, su presidente, o Mikel Sorauren.
Como apuntaba el escritor Lucien Etxezaharreta al presentar el homenaje, ya explicó Marc Legasse que somos un país de contrabando, y estos actos que nos permiten celebrar y recuperar nuestra cultura se pasan a menudo al margen de las grandes celebraciones. Pero gracias a ellos seguimos existiendo y mantenemos la esperanza de un futuro libre.









