En estos días, en que el nacionalismo español está convencido de que el independentismo de Cataluña es un soufflé, una corriente de pensamiento coyuntural que se desvanecerá pronto, resulta interesante leer las reflexiones de Marc Guinjoan, Toni Rodon y Marc Sanjaume en el libro “Cataluña, un paso adelante” . Vinculados los tres en el mundo de las ciencias políticas, presentan aquí un análisis del proceso que nos ha llevado a la encrucijada actual desde la famosa sentencia contra el Estatut. Encontramos cuestiones como las consultas sobre la independencia, la manifestación del millón y medio de personas del Once de Septiembre de 2012, la evolución del independentismo en la última década, las teorías explicativas y normativas de la secesión y los escenarios de futuro…
Si dejamos de lado el prólogo, en el que su autor hace un panegírico encubierto del papel de un partido determinado en este proceso, olvidando la fuga espectacular de votos que sufrió debido a su política nacionalmente inmovilista, el resto del libro , gracias a Guinjoan, Rodon y Sanjaume, tiene un gran interés, ya que aporta elementos mediante los cuales el lector puede elaborar un criterio propio sobre el proceso de transición nacional de Cataluña. Veamos algunos fragmentos:
· “Las respuestas a las encuestas no indican que el porcentaje de partidarios en el Estado propio crezca de golpe y baje también de repente. Antes al contrario, el aumento es constante. Lejos de observar, pues, una opinión volátil y errática , constatamos un crecimiento estable y lineal a favor de la independencia”.
· “El crecimiento a favor de la secesión de los últimos años no es una cuestión temporal ni algo aleatorio. Ni mucho menos, fruto de la casualidad o de una supuesta manipulación planificada. […] Las circunstancias políticas de los últimos años nos ayudan explicar el cambio. Un desplazamiento de los objetivos del catalanismo tras el éxito parcial de la Transición y la frustración provocada posteriormente. Pero también lo hace la insistencia en crear un marco de referencia propio. […] El catalanismo del siglo XIX y principios del XX no se entendería sin el fracaso del Estado a la hora de crear unas estructuras apropiadas para todos. Décadas después, la historia se repite, pero en versión siglo XXI”.
· “Teorías explicativas de la secesión: en primer lugar, por un sentimiento de miedo entre los miembros del grupo secesionista por el hecho de que su supervivencia cultural, económica o política se encuentra en peligro o, al menos, puede empeorar notablemente si la comunidad a la que pertenecen se mantiene dentro del Estado en las condiciones actuales. En segundo lugar la confianza entre estos mismos ciudadanos de que la secesión hará que estén mejor (en cuanto a la cultura, la economía o la política) y que , además, será un proceso poco arriesgado”.
· “Al mismo tiempo que el Gobierno español ha transmitido miedo amenazando la supervivencia cultural (los ataques al sistema educativo catalán), económica (el déficit fiscal) y política (la vulnerabilidad de la autonomía catalana), se ha extendido el convencimiento de que un futuro Estado catalán podría detener todas estas problemáticas. Hemos argumentado que, en el caso catalán, más que miedo, el Estado matriz ha transmitido un profundo sentimiento de frustración. Una frustración que ha dejado espacio para la generación de confianza en un proyecto común, manifestado a través de la movilización ciudadana y con una pluralidad de enfoques tanto en cuanto a los procedimientos como a los objetivos y el modelo de Estado propio”.
· “Si damos un vistazo a las preferencias territoriales de los ciudadanos de todo el Estado y a su evolución, es fácil observar que sólo en Cataluña, el País Vasco y Navarra se ha incrementado el apoyo a la secesión. [. ..] Por el contrario, en el resto del Estado la evolución es absolutamente la contraria: los ciudadanos desean, cada vez más, un Gobierno central más fuerte. Cataluña reúne todos los requisitos que suelen reunir los grupos secesionistas más potentes en todo el mundo: el hecho de ser un territorio relativamente rico, disponer de una cultura propia, tener autogobierno y ser una minoría con dificultades de acceder al poder político. Además, los mismos estudios empíricos apuntan a que los estados que no dan salida los movimientos secesionistas suelen ser los que acaban pagando las consecuencias con un independentismo mayoritario y transversal. Precisamente lo que está pasando en nuestra casa”.
Con gráficos que ilustran los argumentos expuestos en sus páginas y con el análisis de algunas teorías sobre la secesión -la teoría clásica de Buchanan (la causa justa), la teoría asociativa de Beran (la voluntad) -, “Cataluña , un paso adelante “es un libro para abordar este tema en clave estrictamente política y sin la carga siempre distorsionadora de la emotividad.
RACÓ CATALÀ







