Antaño, cuando nuestros ancestros eran muy díscolos, y muy navarros, España nos controlaba y nos acechaba con el celo del “visorey” y sus mesnadas.
En las últimas décadas, Madrid ya no precisa de espías o chivatos especiales. Son los propios navarrrrrrros…, esos que españolean más que el alcalde de Móstoles, quienes celosamente han desempeñado tal cometido. ¡Y con qué esmero!
Por si en tal desempeño hubiera la más mínima vacilación, -ya se sabe, Navarra cuestión de estado-, en tal caso, el Reino nos manda al baranda de turno. Una vez será el Pepiño –hoy corrompido campeón- como en el agostazo, otra el maestro de todos los Tartufos, el siniestro Rubalcaba. Al parecer, a su señoría, que ha dejado a la peña sociata como unos zorros, sólo se le cuadran los chiquilicuatros navarrrrrros… Otros, como leoneses y catalanes parece que se le desmadran…
¡Qué poca vergüenza, qué endeblez, qué talla, la de estos sociatas navarros! Quizás sea por su raigambre falangistas o hijos de las JONS reconvertidos. Que por un talego cumplidamente preñado, bien puede hacerse uno demócrata…
Eso si, que con todo lo que ha llovido no atinan a soltar la ristra… Que no escarmientan… Y mira que fue sonada la de sus cofrades Urralburu y Otano…
Y además, que ya se sabe, que los que se acuestan en el mismo colchón maman la misma opinión… Y ya son demasiados lustros durmiendo con los cacos de la jarca del corellano, o con los del cenáculo de la burgalesa…
Pues eso, ¡que viene el Rubalcaba! Ala, a calarse el dodotis… ¡Vaya redaños que gastáis, compatriotas sociatas! ¡Acongojaos…!
¿Con estos pensábamos poner coto al corso upenero? ¿Con estos pretendíamos los vascos esgrimir el pase foral? Pues vaya…
Buena encrucijada para los patriotas navarros… Buen “jumelage”… No se que tipo de patria, que restauración foral de chichinavo, tratamos de tejer con semejantes mimbres…
Es que la verdad, y lo digo con toda la moderación de que soy capaz en estos momentos, ¿Qué proyectos renovadores, qué objetivos que no conlleven el pelotazo o la “mamandurria” –vocablo que tanto les gusta- podemos emprender con esta gente, que como cómplices necesarios, han llevado a Navarra a la ruina?
¿A que viene pues el baranda Rubalcaba?
A lo que siempre han venido los emisarios del reino de España y punto. A humillarnos a los navarros, a quitarnos cualquier competencia, cualquier poder de decisión que conlleve un mínimo intento de soberanía…
Y ¡ojo al parche!, que ni siquiera nos van a dejar sanear nuestras propias letrinas, que ya desde muchos antaños apestan… Como poco desde el franquismo…
Ahora quieren llevarse a Madrid el escándalo de la CAM. Una triquiñuela para abandonarlo en alguno de esos espacios embarrados de la AN, donde se pudren los pleitos molestos. Litigios, sobre todo, que ponen en entre dicho, la “exquisitez” del estado español con las instituciones navarras. Un buen artilugio para pasar por alto las corrupciones –el derecho a pernada…- de esos navarristas, que como algo endémico, someten los intereses de navarra a las exigencias del estado… Que así paga la corte la fidelidad de la “navarra española”…
Y estando así las cosas, ¿no tendremos que hacer algo los patriotas navarros para que esto no suceda?
Esta en juego nuestra dignidad. Es hora de planificar una política que nos permita respirar y diseñar un futuro más esperanzador para nuestro pueblo… Es un grave riesgo esperar más…
Y es que estamos apestados de una españolidad decadente y terminal. Por eso estoy de acuerdo con Vicente Aleixandre: “a más españolidad, menos democracia”.
Cinco –en realidad ocho- son los siglos que llevamos los navarros, todos los vascos, sometidos a la corona y al nacionalcatolicismo hispano. ¿Qué hemos conseguido aparte de despilfarrar nuestra lengua, cultura, patrimonio y si nos descuidamos, nuestro futuro como pueblo?
Si alguien puede aportar una lista imparcial de los logros que para los vascos ha supuesto la incorporación “violenta” a España… que lo manifieste…
Ahora, al parecer, envían al baranda porque temen que la gobernanza navarra se les complique… “Jaugoikoa zain gaitzala”
Estaban muy mal acostumbrados. Lo tenían bastante fácil con la excusa esa del terrorismo de ETA. Les ha fallado. Más de uno lo habrá lamentado.
Y cuando la unidad esa de España o el que viene los vascos les falla, se quedan desnudos, sin el más mínimo discurso político. Y aparecen sus vergüenzas: la usura, el cohecho, la mentira, el saqueo de la hacienda pública… Y se quedan sin argumentos y entonces vomitan insoportables sandeces…En fin…
Y por cierto, que no venimos los vascos, que siempre estuvimos aquí. Eso sí acogotados, humillados, aherrojados, pisoteados por el invasor castellano y el traidor beamontés. Siempre despreciados y maltratados por tirios y troyanos, que se desgañitaban indecentemente en el expolio y la violación del estado navarro… Su objetivo siempre fue claro, desmantelarlo.
Hoy, ante esa posibilidad de renovar un parlamento como el navarro, la visita de barandas y demás personajes como poco funestos, puede resultar tan agobiante como tóxica.
Bueno, con todo, no es lo más alarmante. Son tantos los lustros de intoxicación, manipulación, en los que la semilla de la mentira se ha sembrado en la sociedad navarra, que es muy posible que gran parte de esta, se encuentre profundamente desorientada.
Ahí está la indignación, la rabia, el descontento de la gente con los gobernantes y con la amarga realidad que han gestado… ¿Y ahora qué? ¿En quien confía el ciudadano de a pie? ¿Hacia donde dirige sus pupilas? ¿Qué sabe sobre los caminos que debe transitar para huir de este laberinto?
No acabarían los interrogantes… Es decir ¡Aquí y ahora sí hay tomate!
Publicado por Nabarralde-k argitaratua







