PAMPLONA y su Cuenca son importantes ya en el siglo IX desde que existe el Reino Vascón. La conquista de 1512 fue un paseo para el duque de Alba, que penetra sin oposición hasta el mismo corazón del Reino que es Pamplona. A los reyes de Navarra de los siglos XV y XVI les interesa más la cultura y menos la guerra. Muy distintos los españoles en aquella época, conquistan América, destruyendo las culturas importantes de los pueblos indígenas, sus creencias religiosas y, con la excusa de llevarles el Evangelio, les roban el oro y la plata.
Algo parecido sucede en Navarra, la conquista de los españoles es como una cruzada, una guerra santa, con el pretexto de unos motivos religiosos falsos y ayudados por un papado corrupto. Pamplona no tiene una mínima capacidad defensiva. Poco podía hacer una ciudad de menos de 10.000 habitantes contra un ejército de 15.000 soldados bien pertrechados. Ante algunas peticiones del pueblo de Pamplona, el duque de Alba contesta que “los vencedores dan las leyes a los vencidos y no los vencidos a los vencedores,”, les advierte que se entreguen si no quieren la muerte y el resultado de un saqueo. Denigrantes las consecuencias de la invasión. Los navarros, por ejemplo, no pueden ocupar cargos de responsabilidad ni en lo político ni en lo religioso porque no eran de fiar, son sustituidos por extranjeros.
Los españoles, conscientes de las nulas posibilidades militares de la ciudad, se proponen construir nuevas defensas para Pamplona. Los habitantes de Pamplona y de los pueblos de
En 1521 Pamplona se une al resto de Navarra cuando sienten el espejismo de la independencia que sólo dura un mes con Asparrots. A mencionar aquí la victoria en Pamplona sobre los españoles donde es herido en el bando español Ignacio de Loyola. Todo se viene abajo con la derrota de Noáin. Es patético que hoy se esté utilizando, incluso por el Gobierno de Navarra, el nombre de Reyno de Navarra para llamar a casi todo, sin explicar a los navarros que fuimos un reino independiente, una nación europea hasta que nos la arrebataron los españoles.







