Un libro para hacer crecer la autoestima de los catalanes

En medio de tantísimo odio contra Cataluña, en medio de tantísimos ataques españoles (y también franceses) contra nuestra lengua y contra todo lo que nos representa, en medio de tantísima docilidad nuestra ante los intentos de reescribirnos la historia, es un placer encontrarse con el libro ‘El secreto de la V baja. Un manual de historia de la Nación catalana’ (Librooks, 2025) de Víctor Cucurull Miralles, dado que su lectura constituye un documentado y riguroso antídoto contra el supremacismo hispanofrancés y un efectivo reconstituyente para la autoestima catalana.

En un lenguaje llano, dando saltos continuos del presente al pasado, enlazando situaciones pretéritas con situaciones de hoy, Cucurull pasea al lector por nuestra historia y nos reencuentra con personajes y episodios que han tenido un papel destacado, a veces decisivo, otras incidental, a favor o en contra, y también con momentos clave como las asambleas de “Pau i Treva” (“Paz y tregua”) en el siglo XI, la Confederación catalana de estados, el Consulado de Mar, el Compromiso de Caspe, el descubrimiento catalán del Nuevo Mundo, el robo de la Cataluña Norte, la represión borbónica, las Marchas por la Libertad, la Vía Catalana… Las lagunas sobre la historia de Cataluña en nuestro sistema escolar son tantas y tan gruesas –basta con salir a la calle– que es de agradecer la publicación de un libro como éste a pesar de las modestas posibilidades de su alcance. Aquí os pongo algunos fragmentos:

– “Escuchar decir que Cataluña no ha existido nunca, políticamente hablando, es habitual a pesar de que es una de las naciones más antiguas de Europa, o bien que nunca ha habido un ejército catalán, cuando es evidente su dominio sobre la mayor parte del territorio de la península Itálica, Cerdeña y Sicilia a lo largo de los siglos, incluido el papado, con papas de la curia romana o antipapas declarados cismáticos como el gran Benedicto XIII, es la salmodia clásica de quienes dicen que son antimilitaristas y ciudadanos del mundo”.

– “La articulación confederal del Principado de Cataluña con Aragón, denominación moderna del reino de (T)Arragona, se hizo para garantizar el equilibrio político entre los intereses de la clase nobiliaria, que vivía sobre todo de la guerra, y las clases urbanas. A nadie se le escapa, al menos a quienes no quieran verlo, que Aragón que conocemos es fruto de la conquista de los guerreros catalanes, muy especialmente los condes de Urgell, que avanzan desde Balaguer hacia Barbastro, Huesca, y ocupan todo el valle del Ebro”.

– “El Estado castellano, con la ambición de controlar el antiguo imperio comercial catalán en el Mediterráneo y explotar en exclusiva las colonias del Nuevo Mundo, reclamará documentos, los transcribirá al castellano, esconderá sus autores, quemará títulos y prohibirá libros, especialmente los que hablaban de América; las crónicas de aquellos primeros viajes serán secuestradas por los tribunales de la Inquisición y censuradas, y escondiendo su autoría y los nombres de los protagonistas para adaptarlas a las necesidades de la nueva monarquía hispánica castellanizada”.

– “El expolio secular, perpetrado desde la Transición por la vía fiscal, y disimulado bajo la capa de una ‘solidaridad interregional impuesta’, era la explotación colonial de siempre. Vamos, que el Estado había impuesto por “derecho de conquista” desde la creación del catastro en 1716, después de la caída de Barcelona, ​​el 11 de septiembre de 1714″.

– ¿Qué otra Nación se ha planteado la convivencia partiendo de la resolución pacífica de los conflictos, ya desde el siglo XI? Díganme otra comunidad humana que se haya reunido para hacer leyes de paz, antes que la Cataluña de aquel año 1027, cuando el obispo y abad Oliva, desde la sede de Elna, convocaba al pueblo a celebrar una asamblea en Toluges para resolver un problema grave […] …se aprueban las primeras leyes de paz de las que tenemos conocimiento en el mundo”-

“El Hospital de la Santa Cruz, el primer hospital público en Europa -que se sepa- con más de 600 años de historia y, hasta hoy en pleno funcionamiento; de hecho es la fundación vigente más antigua de toda Europa”.

– “El mal de confundir a la Nación catalana con unas demarcaciones administrativas impuestas por un Estado que no es el nuestro, de perfil autoritario, centralista y demofóbico como es el estado borbónico, siempre dispuesto a reprimir, censurar y recortar todo lo que nos identifica como pueblo, da como resultado la dificultad de reconocernos en una Valencia muy dinámica en el terreno cultural y económico, seguramente la capital más poderosa de Europa desde finales del siglo XV hasta mediados del siglo XVI”.

– “Un detalle sólo para despistados: el proyecto de, digamos el descubrimiento y la colonización del Nuevo Mundo, sólo se podía hacer con hombres de remença (1), es decir, con hombres con oficio, con recursos económicos y a la vez libres de vínculos feudales con la tierra. Y estos, mira por dónde, eran los campesinos catalanes”.

– “¿Cuál era, pues, el secreto de la ‘V’ baja? He aquí la respuesta: los cuatro pilares en los que basamos todo este tramo de nuestro proceso de liberación nacional y que hay que tener en cuenta a la hora de proseguir la lucha hasta conseguir la independencia de la Nación catalana: 1. Movilización a escala de los recursos humanos disponibles. 2. Autofinanciación de todas las operaciones. 3.  Estructura organitzativa pròpia. 4. Projecció mundial de les movilizaciones”-

Os recomiendo la lectura de ‘El secreto de la V baja’, de Víctor Cucurull. Sus páginas nos recuerdan que la Nación catalana no sólo fue la primera en tener un marco constitucional, sino que ese marco todavía tiene valor legal por la sencilla razón de que no fue derogado. Es cierto que las leyes, reglas y operaciones españolas para hacernos desaparecer son infinitas, y que incluso el Decreto de Nueva Planta dictado por Felipe V sigue vigente, pero también lo es el error que cometieron. Estaban tan atareados en borrar de la tierra todo signo de catalanidad, como si nunca hubiéramos existido, que no prestaron atención a nuestras Constituciones. Creyeron que la victoria militar, haciendo correr nuestra sangre, ya era suficiente, y se olvidaron de derogarlas, lo que hace que la restitución del Estado catalán sea hoy, en términos legales, perfectamente legítima.

(1) https://ca.wikipedia.org/wiki/Pag%C3%A8s_de_remen%C3%A7a

RACÓ CATALÀ