Solo puerto de recreo

Las misivas de ciertos lectores pretenden justificar el uso excluyente, sólo para recreo, de nuestro Puerto. La cuestión es tan seria que merece trascender toda cortina de humo.

Hoteleros donostiarras desde generaciones, constatamos un creciente interés por conocer lo propio, lo auténtico de aquí: ¡Lógico en plena era de la mundialización!. La armonía entre modernidad y tradición lograda en Donosti es una de las cualidades más admiradas por nuestros visitantes. El interés por nuestro Puerto Pesquero ha crecido de forma exponencial. El Puerto es un activo turístico de peso y cada vez son más los turistas de todo el mundo que desean visitar la Lonja e incluso zarpar (sic) con los arrantzales que con tanto riesgo nos traen pescado de tanta calidad. Trasladar los pescadores a otros puertos, además de violento e injusto sería un despropósito en una ciudad tan turística y gastronómica como la nuestra. Causaría un empobrecimiento cultural, pérdida de cohesión social y alegría. Sería un paso más hacia la uniformización y el lujillo hortera que impone nuestra época materialista. El modelo turístico de la costa mediterránea y sus excesos pasados de moda son incompatibles con la esencia y la clase de nuestro país. Que no se confundan quienes creen que el turista busca sólo lo esnob: hoy en día no basta con el bling-bling y las lentejuelas: hay que dar mucho más; conocer, compartir: ¡Ser, más que parecer! Está previsto: Restauración de la Lonja y su apertura a propios y foráneos. El Puerto, abierto a todos y como siempre: VIVO, con armonía y personalidad. Donosti no debe rechazar al gremio que la fundó y que tanto le aporta en muchos aspectos. Señores “recreativos” aprendan idiomas y viajen: verán, amarán y aprenderán a apreciar y compartir tanto lo propio como lo exótico.

 

Publicado por Nabarralde-k argitaratua