Entrevista: Manuel Egia Astibia
(autor de ‘Orotz-Betelu y Olaldea, una historia industrial a orillas del Irati‘)

Manuel Egía Astibia es el autor de la obra ‘Orotz-Betelu y Olaldea, una historia industrial a orillas del Irati’, un libro en el que el pamplonés recupera parte del pasado de estos pueblos y profundiza sobre la importancia de las diferentes industrias que florecieron en la zona
La historia industrial de Orotz-Betelu y Olaldea, dos localidades bañadas por las aguas del río Irati, ha sido durante los últimos tres años el objeto de estudio de Víctor Manuel Egia Astibia, un médico neumólogo del Complejo Hospitalario de Navarra que, debido a su pasado familiar ligado profundamente a la zona, ha escarbado en la documentación y memoria industrial de las distintas gentes de esos pueblos para escribir el libro Orotz Betelu y Olaldea, una historia industrial a orillas del Irati, una obra editada por Nabarralde para la que ha contado con el Ayuntamiento de Orotz.
¿Por qué se ha decidido a escribir este libro?
Aunque no soy historiador de profesión ni de formación, siempre he estado muy interesado en el estudio de nuestra historia y nuestra cultura. Por suerte, he conocido y tenido muy cerca de mí a grandes historiadores, conocedores y defensores de nuestra cultura y nuestro patrimonio, de los cuales he aprendido mucho. Mi interés por la defensa del patrimonio se ha centrado en los últimos años en el patrimonio industrial, quizás influenciado porque mi bisabuelo Luis Astibia inició una trayectoria familiar en la industria del hierro que hoy día aún se mantiene activa en las cercanías de Iruña por sus sucesores cuatro generaciones después.
¿Cuál fue la motivación que le impulsó a dar el paso definitivo y lanzarse a escribir?
En Orotz Betelu, ya hace unos cuatro años, me encontré con gente muy inquieta y con ganas de revitalizar, al menos culturalmente, una localidad muy deprimida económica y demográficamente. Mención especial para Ainhoa Mendía, actual alcaldesa y motor de todas estas iniciativas. La lectura de la magnífica Monografía geográfica de Orotz Betelu, escrita por Leoncio Urabayen en 1916 y afortunadamente reeditada el año pasado en edición facsímil promovida por el propio Ayuntamiento de Orotz, ha sido crucial como estímulo para iniciar mi trabajo.
¿De dónde ha obtenido toda la información que se recoge en la obra?
La información está obtenida en gran medida del propio Archivo Municipal de Orotz Betelu, pero también del Archivo General de Navarra. En esta parte de la investigación de campo han tenido también peso los numerosos testimonios personales orales de las personas de más edad de Orotz y Olaldea, que aún recuerdan muchos datos y vivencias. El otro gran soporte ha sido una exhaustiva revisión bibliográfica de trabajos relacionados, muchos de ellos también conservados en nuestros archivos.
¿Y cuánto tiempo le ha llevado recopilarlo todo?
Podría decir que el trabajo propio de investigación ha sido de unos dos años, dedicando otro más a la redacción, corrección y edición del mismo.
¿Qué clase de información se puede encontrar en su libro y para qué tipo de público está destinado?
El trabajo, aunque no está acotado en el tiempo, se refiere fundamentalmente a la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX y está estructurado en cierto modo como un relato histórico de todas las actividades industriales o semiindustriales de Orotz Betelu y en general de la cuenca media del río Irati. Como contiene muchos datos de personas y fechas y con el ánimo de hacerlo ameno a la lectura está profusamente ilustrado con más de cien fotografías, mapas y otros materiales. Las fotografías, algunas muy valiosas por su antigüedad y originalidad, han sido rescatadas de las fototecas del Museo de Navarra, Institución Príncipe de Viana, Archivos Municipales de Pamplona y Villava, Fondo Urabayen de la UPNA, Aranzadi etc. También el Ayuntamiento de Orotz editó hace tres años un DVD con gran cantidad de fotografías antiguas cedidas por los propios vecinos y que me han sido de gran utilidad. Como decía, la estructura en forma de relato, muy apoyada en las imágenes, salpicada de anécdotas y de las biografías de los principales personajes hacen un libro no solo para estudiosos del tema sino de fácil lectura para el público general que era uno de los objetivos del mismo y que creo he logrado en cierta medida. Es decir, es un libro de divulgación aunque no exento de datos técnicos.








