La emigración vasca, por lo general, ha tenido una tendencia a ser estudiada en su vertiente vascongada o navarra, olvidando a los vecinos continentales que fueron, proporcionalmente, quienes más hijos enviaron allende de los mares. Ahí están los trabajos de Pierre Lhande (1908) o los archivos de Charles Iriart (1995) como modelos de la excepción que confirma la regla. La mayoría de aquella diáspora ha quedado, en el mejor de los casos, en la estadística y en una retahíla de apellidos vascos desperdigados por medio mundo.
Un matrimonio de esos emigrados anónimos llegó a Argentina procedente de Baigorri. Su hijo, Hipólito Etchebéhère, nació en 1901 y participó de las convulsiones de su tiempo. En su Histoire de L´International Communiste, Pierre Broué nos lo describe brevemente: “Hipólito, nacido en Argentina de padres vasco-franceses. Miembro del PC fue excluido en 1925. Llegó a Europa en 1930, escribiendo sobre el ascenso del nazismo en Masses ligándose al grupo Que faire? Estuvo en España desde julio de 1936, combatiendo en la columna motorizada del POUM. Fue muerto en Sigüenza en agosto”.
Mika, junto a su marido Hipólito, abandonó Argentina con dirección a Berlín, encontrándose con una izquierda convulsionada por sus divisiones internas y el nazismo. Fue un periplo político e ideológico que ambos compartieron en la Europa de aquellos años.
Cuando en 1936 comenzó la Guerra Civil no dudaron ni por un momento y viajaron a Madrid de inmediato. Hipólito dejó su vida en la lucha contra el fascismo y Mika se convirtió en líder natural de una columna del POUM, ese grupo comunista pero antiestalinista que defendió la revolución. Mika llegó a capitán combatiendo con campesinos y obreros adquiriendo fama de mujer de acero. Hasta que ya todo fue imposible y volvió a París.
Refugiada en Argentina, en la guerra fría trabajó en Naciones Unidas. Más tarde, sobrevivió escribiendo fascículos para Air France. Murió al comienzo de los años noventa. Ahora, la editorial Revolutions, en su colección Babel, publicó sus memorias en francés: Ma Guerra d´Espagne à moi. La versión castellana fue editada por Plaza y Janés bajo el título Mi Guerra de España.









