Los vascos que no quieren ser euskaldunes

  1. El pueblo del Pirineo Occidental

Sancho VI, el sabio, fue el rey de Navarra que tuvo claro lo que era Navarra, el pueblo del Pirineo más occidental. Consiguió encauzar, sentar las bases con los reyes ingleses y Eleonor de Aquitania sobre lo que hoy denominamos Iparralde. Precisamente el herrialde que salvará al pueblo vascón cuando Fernando, rey de Aragón y efectivo de Castilla, conquiste Navarra en 1512. Hablamos del país de Cize (Garazi) porque es el lugar que Carlos el emperador decide no conquistar, no le interesa o no puede, y donde surgirá la literatura y la historia escrita en euskara al mundo. Era 1545. Benditas sean sus gentes, por siempre. 

  1. Las revoluciones burguesas

La americana 1.776 y la francesa 1789. Liberté, Égalité, Fraternité. Van a poner en práctica la representatividad y la división de poderes en la democracia, características que las diferencian de la asamblearia, directa, griega de Pericles. La España imperial, las españas, se actualiza con la Constitución de Cadiz de 1812 que provocará las guerras carlistas y finalmente, anteayer, con la Constitución de 1978 del posfranquismo. Francia es la que inicialmente lidera la modernidad, con dos características fundamentales defendidas como absolutas con la coartada de la «Igualdad». Centralidad y Uniformidad. Se cargaron la diversidad en aras al Patriotismo Constitucional, que esconde un Nacionalismo exclusivo dominante diferenciado del absolutismo anterior por la participación en el voto. De hecho Francia ha utilizado las comunas, departamentos y regiones geográficamente cambiantes para diluir o evitar «peculiaridades» regionales. La España plurinacional de las autonomías está en «stand by». 

  1. El Conflicto judicial del euskara. ¿Lógico o provocado? Son más de 69 millones los ciudadanos franceses, y 50 millones los ciudadanos españoles. La cantidad de euskaldunes no llega al millón. Mientras que el 100% de los euskaldunes son bilingües y conocen perfectamente el castellano o el francés, la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles y franceses no conocen el euskara. Esto provoca que, «en cualquier interacción social mixta, la conversación tienda a cambiar de forma natural hacia la lengua mayoritaria». Bilingüismo unidireccional. W. Von Humboldt vaticinó (a comienzos del XIX) el desastre de la desaparición de la lengua vasca preindoeuropea. Desastre para la riqueza cultural de la humanidad. Michelena defendió preferir ante el infierno del gueto el purgatorio de la diglosia, era una salida posible y con las Autonomías se legislaron los conocidos planes lingüísticos que no han dado el resultado buscado. Cero en la PAU. El euskara estaba, y está, en situación crítica. La Unesco (“Atlas of the World’s Languages in Danger”. “Basque language”. 2010, 3ª ed). cataloga al euskara como una lengua «vulnerable, ya que requiere un esfuerzo activo de sus hablantes y de las instituciones para garantizar su transmisión y uso frente a idiomas hegemónicos como el castellano y el francés». La pregunta es sencilla ¿Francespaña obstaculiza o favorece su existencia, o solo «mira para otro lado»? 
  2. Derechos: ¿positivos y naturales? En la colisión de derechos se aplica el derecho positivo de la mayoría (120 millones vs. 1 millón) por el poder judicial. Derecho del enemigo. El euskara compite también en inferioridad de condiciones por la atención de las nuevas generaciones. Los síntomas de decadencia son preocupantes. El contenido audiovisual, las redes sociales, los algoritmos de inteligencia artificial y los videojuegos se desarrollan de forma masiva en castellano, francés e inglés, relegando al euskara a un papel muy secundario en el ocio juvenil. Hasta ETB (el sorprendente cierre del canal convencional infantil en euskara ETB3). ¿Para qué queremos ETB? Ya en 2018 apareció un árbitro de futbol, en un partido de regional guipuzcoano, que antes de salir al campo, en vestuarios, les dijo «Si alguien habla euskara, se va a la calle». Razonando que él no la entendía y no sabría si había insultos. La Federación Guipuzcoana de Fútbol abrió una investigación, y la Diputación Foral de Gipuzkoa denunció los hechos como un prejuicio hacia el euskara y el Comité de Competición terminó archivando la denuncia semanas después. Ahora en el mundial ¿Cómo harán? Hemos oido a representantes políticos de Euskal Herria decir públicamente «el euskara no sirve para nada». Y a otros: «cuando lo oigo me recuerda al odio». ¿Son consecuencias del plan ZEN de Barrionuevo de los 80? El plan «combinaba» la represión policial con una «acción psicológica» («psike-borroka») sobre la población para restar apoyo social a «la banda». Hay un intento de imponer ese derecho positivo de los 120 millones a la Korrika. Ampliamente difundido por la prensa amarga y algunos sindicatos, Covite y las pancartas… ¿El euskara? 
  3. Política sin careta: Un punto crítico para entender la situación: La visión política, que tanto hemos querido evitar, aparece con fuerza en el horizonte. «Desde este punto de vista puramente político, el euskara no es solo una lengua, sino una herramienta de construcción nacional, y un objetivo estratégico para impedirlo»:

Para el nacionalismo vasco, el control y el impulso de la lengua es un pilar indispensable para conseguir una identidad colectiva y soberana. Desde esta óptica, la defensa de la minoría euskaldun legitima el uso de las instituciones del Estado (la escuela y la administración) para consolidar su proyecto político. Máxime estando en dos estados celosamente centralizadores. Derecho a existir. ¿Bai «Estatutoari»? 

Para el constitucionalismo nacionalista franco-español, el freno a la obligatoriedad del euskara es la vía para garantizar la cohesión interna de España o Francia, protegiendo el espacio del castellano o del francés como únicas lenguas comunes de la ciudadanía. Utilizan «en las políticas lingüísticas una estrategia para crear (favorecer) fronteras lingüísticas invisibles y un sesgo identitario en el funcionariado». 

La lengua se utiliza como un campo donde se confrontan dos proyectos de Estado incompatibles. El que gana la batalla lingüística, gana la capacidad de definir la identidad del territorio. Para ello la instrumentalización política de la justicia es un condicionante útil para el poder. 

  1. Eterno retorno. Futuro repetido en la historia de nuestro pueblo. Ante la moda de la IA, la cibernética y la medicina basada «en la evidencia», conviene recordar las bases del método científico y la «ciencia experimental» que heredamos de Claude Bernard. La verdad «científica» se basa en el determinismo absoluto, donde a idénticas condiciones corresponden idénticos resultados. No cabe un 5% ni un 1% de error. 

(a). Al establecer o modificar la causa, se debe producir «siempre» el efecto esperado. (posita: causa →: ponitur: effectus). Sirve para verificar si la hipótesis es correcta. 

(b). Si se suprime la causa, debe desaparecer el efecto (sublata: causa →: tollitur: effectus). Esta regla descarta casualidades y confirma que la relación causa-efecto es directa. 

«Un experimento válido debe regirse por contrastación directa: si los resultados contradicen la hipótesis, debe rechazarse», Aunque tenga evidencia estadística. 

Siguiendo la experiencia científica médica: «No hay enfermedades sino enfermos», si vuelven a producir una modificación de la causa del conflicto con ataque al euskara, (un experimento al estilo ZEN de Barrionuevo, o GAL de Gonzalez, o las reminiscencias del genocidio lingüista legal franquista en el PP-Vox y la incertidumbre del PSOE) → volverá a producirse la reacción defensiva que produjo el franquismo originario. Como diría Toynbee, el euskara ha superado colapsos, incitación /respuesta, y lo hará de nuevo, aunque haya crecido el enemigo en casa… 

El problema es que es un punto vital de no retorno. Si nosotros no defendemos el euskara ¿Quién lo va a hacer? Y Francespaña lo sabe perfectamente. 

Naiz