El parlamento la leerá mañana con el apoyo de todos los demás partidos. Os ofrecemos el texto con las razones de la formación
La Candidatura de Unidad Popular (CUP) se ha negado a firmar una declaración de condena del terrorismo y de solidaridad con las víctimas que se leerá mañana en el Parlamento de Cataluña a propuesta del grupo parlamentario del PP. La declaración, firmada por todos los demás partidos, expresa el rechazo y la ‘condena contundente a cualquier acto de violencia o coacción política, especialmente los actos de terrorismo, a sus autores y colaboradores’. El diputado de la CUP, David Fernández, ha escrito un texto para explicar las razones de su decisión. Os la ofrecemos íntegro a continuación:
«En relación con el Día Europeo en Recuerdo de las Víctimas del Terrorismo, y a propuesta inicial del Grupo Parlamentario del PP, en los días precedentes nos ha facilitado una propuesta de Declaración Institucional -que requiere unanimidad- para ser leída en pleno mañana. La CUP-AE no la ha firmado pero no se ha opuesto a que sea leída. Ha habido cuatro versiones diferentes, que finalmente suscriben todos los grupos excepto la CUP-AE. El pasado viernes, sin embargo, remitimos a todos los portavoces nuestras consideraciones y reflexiones y propuestas. No hemos obtenido respuesta. Esta es la carta íntegra remitida por la CUP-AE, donde se defiende que no firmaremos -por respeto, por consideración y por memoria- ninguna declaración parcial que obvie deliberadamente a ‘todas las víctimas de todas las violencias’.
[Correo electrónico dirigido el viernes 7 de marzo a los portavoces parlamentarios, a todos los miembros de la mesa y a la presidenta del parlamento en nombre de la CUP-AE]
Estimados y estimadas,
En relación con la propuesta de Declaración Institucional sobre el Día Europeo de Recuerdo a las Víctimas del Terrorismo, os traslado el posicionamiento y reflexiones de la CUP-AE:
1. Efectivamente, este país ha sufrido las irreparables consecuencias de la violencia política desde el final de la dictadura franquista, que ya significó un ejercicio permanente -y aún hoy impune- de violencia política continuada. Han pasado, ciertamente, 36 años desde el final de aquella dictadura y no será este grupo quien no reconozca abiertamente el sufrimiento de todas las víctimas, quien no guarde una severa memoria imborrable y permanente para las víctimas del 11-M y quien no abogue por una sociedad libre de violencia, donde la tríada reconocimiento, reparación y garantías de no repetición sea nuestra hoja de ruta imprescindible.
2. Ahora, este país ha sido igualmente víctima de unas políticas antiterroristas enloquecidas. Cierres de periódicos -que la Audiencia Nacional, en sentencia firme, ha calificado de anómalos e inconstitucionales-, legislaciones especiales, proscripción de derechos civiles y políticos, casos de tortura (reconocidos por el Tribunal Europeo de Estrasburgo y, recientemente, por Luis Roldán mismo) y de una violencia institucional, policial o parapolicial que, bajo parámetros de absoluta impunidad y cobertura, eleva el número de víctimas mortales en el conflicto vasco a 1.300: 850, de forma innegable, provocadas por ETA y 472 por otras formas de violencia y terrorismo de Estado. Por lo tanto, la no inclusión y no reconocimiento de todas las formas de violencia y terrorismo sufridas y, por tanto, el no reconocimiento de todas las víctimas, imposibilita abiertamente que la CUP-AE firme ninguna declaración que no reconozca todas las vulneraciones de los derechos humanos, empezando por el derecho a la vida, producidas durante las últimas décadas.
3. Como se recordará, la Cumbre Euromediterránea de Barcelona de 2005 tuvo enormes dificultades para definir terrorismo, tras la nefasta política impulsada por George Bush de ‘la guerra global’ tras el 11-S de 2001. Tanto, que no hubo ningún acuerdo en esa cumbre. Desde esta perspectiva, hay víctimas permanentemente negadas del terrorismo de estado: difícilmente firmaremos ninguna declaración que -precisamente sobre terrorismo- no denuncie que también es terrorismo invadir y destrozar un país reventando el derecho internacional y con argumentos que se demostraron abiertamente falsos -Irak-, con la implicación directa del Gobierno español. Que obvie que ha habido, en la UE, detenciones, secuestros, prisiones y vuelos ilegales hacia Guantánamo. Si no somos capaces de reconocer los 150.000 muertos civiles iraquíes o el acto impune de terrorismo que supuso el asesinato del periodista José Couso, no cuenten con nosotros. Si no son capaces de reconocer la muerte continuada de civiles en Afganistán bajo los bombardeos de la OTAN, no cuenten con nosotros.
4. Mal que nos pese, la instrumentalización gubernamental y política del terrorismo también ha sido una constante en los últimos tiempos. El no respeto a todas -y todas son todas- las víctimas de las diferentes formas de terrorismo y violencia política bloquea que la CUP-AE rubrique un texto parcial y que olvida las otras víctimas silenciadas y olvidadas.
Apunte final. Desde esta perspectiva, y dada la decisión de la última Junta de Portavoces de excepcionalizar la unanimidad requerida -en la que la CUP-AE, a pesar de la profunda discrepancia, no pondrá ningún obstáculo [a que sea leída], por mínimo respeto-, está claro que no firmaremos una declaración que no aborde el horror de las violencias en todas sus perspectivas y dimensiones. Si vislumbrásemos una mínima oportunidad de debatirlo y consensuarlo, pueden contar con nosotros abiertamente. Pero somos razonablemente pesimistas… Sin embargo, no vamos a caer en la trampa -precisamente por consideración, por respeto, por memoria- de convertir este debate en un espectáculo partidista del que no pensamos formar parte. En todo caso, si se mantiene la declaración en los términos que conocemos hasta ahora, la CUP-AE hará una declaración propia -esta misma- y solicitaremos y exigiremos que sea expresado sea in voce que la CUP-AE no firma la presente declaración institucional ‘por respeto explícito a todas las víctimas de todas las violencias’.
En cualquier caso, y perdonen la cierta dureza final, no reconocer todos los dolores y sufrimientos es, a nuestro juicio, un acto de hipocresía, de insensibilidad y de complicidad con otras formas de violencia. Necesario matiz personal: tener que soportar una y mil veces cómo se niega que un compañero y amigo ha sido torturado (Martxelo Otamendi, director de Egunkaria), tener que sufrir la cárcel y dispersión injusta de un amigo pacifista (Sabino Ormazabal, pacifista vasco, absuelto categóricamente por el Supremo) y tener nuestros muertos de segunda que nunca cuentan ni salen en ninguna parte no es fácil de gestionar. Ni política ni institucional ni emocionalmente.
Sea como sea, desde la cultura y valores antimilitaristas: nunca más, en ninguna parte, contra nadie.
David Fernández
Presidente y portavoz del Grupo Mixto CUP-Alternativa de Izquierdas »
PS. Al respecte de la present reflexió, us faig arribar un text d’algú que no és pas de la CUP-AE. Juan José Millas, a propòsit del no acord sobre la definició de terrorisme en la Cimera Euromediterrània que hem referit. En un article publicat a El País el desembre de 2005, escrivia:
“La Cumbre Euromediterránea de Barcelona concluyó con una condena sin paliativos al terrorismo. El problema es que sus participantes no se pusieron de acuerdo sobre el significado del término. Tampoco es que se movieran en una ignorancia absoluta. Todo el mundo sabe, por ejemplo, que secuestrar un avión y lanzarlo contra un edificio habitado es un ejercicio de terrorismo (y de los más salvajes, por decirlo todo). Hay cosas, en fin, que saltan a la vista. El problema es cuando desciendes a los matices. ¿Es terrorismo, por ejemplo, invadir un país bajo la coartada de que representa una amenza que luego se demuestra falsa? ¿Es terrorismo emplear armas de destrucción masiva, como el napalm o alguna de sus numerosas variantes, contra la población civil de una localidad del país indebidamente atacado? ¿Se podría calificar de terrorista, pongamos por caso, la entrada en Faluya? ¿Es terrorismo secuestrar a persones y recluirlas en limbos legales como Guantanamo? ¿Es terrorismo la tortura? ¿Son terroristas las cárceles secretas denunciadas por la prensa norteamericana? ¿Es terrorismo resistirse a la invasión de una potencia extranjera? ¿De qué hablamos cuando hablamos de terrorismo?
A la Cumbre Euromediterránea no fueron invitados (al menos que uno sepa) académicos, ni lingüistas ni filósofos. Estos profesionales habrían ofrecido con mucho gusto a los políticos una buena definición de terrorismo. «Pero es que nosotros necesitamos una definición a la carta, es decir, una definición que no nos incluya». Si a Al Capone le hubieran pedido una definición de gángster, habría solicitado lo mismo. Es muy humano.
Y ahí está el problema. La definición de gallina incluye a todas las gallinas, y la de mesa, a todas las mesas, y la de hombre, a todos los hombres. La de terrorismo, inevitablemente, incluye a todos los terrorismos. La definición es un invento diabólico, porque explica el significado de las palabras con la exactitud con la que un cronómetro divide en 60 partes un segundo. La definición es un arma de destrucción masiva de la mentira, del engaño. Hay una solución, y es calificar de terrorista la definición de terrorista. Todo se andará.”
VILAWEB






