¿Ibaialde, en la encrucijada?

No es la única Ikastola anegada en la zozobra. En situaciones de viabilidad similar se encuentran las demás ikastolas riberas.

He de referirme a Ibaialde simplemente por la cercanía y relación personal con la entidad.

El no estar en zona vascófona puede parecer la madre del problema. Es  una razón o una excusa, a mi juicio más aparente que real. Sabemos cómo se paren las leyes.  Y sobre todo, cómo es el antojo de una política corrupta, el que las manipula o las ignora.

Hay que recordar, y no dejaré de ser reiterativo en este mensaje, que hasta las guerras carlistas, nunca se puso en tela de juicio la vasquidad de toda navarra. Y que no hace mucho más de un siglo, toda navarra, la de la gamazada, se presentaba, con el “gu gaurko euskaldunok”.

Eran otros tiempos, no tan lejanos, en que la lucha por el fuero, la lengua, la cultura y la soberanía de las instituciones, henchía las plazas de nuestros pueblos. Hoy, nuestro gran obstáculo, es una masa que no se incomoda por la cutrez e inmovilismo de nuestros gobernantes.

En esos, no tan lejanos tiempos, era Madrid quien nos imponía obispos y clérigos, maestros y escribanos… Hoy, la corte puede dormir tranquila, es el servilismo navarrista quien cumple con creces esa misión “desnavarrizadora”.

Utrimque roditur. Así expresaba nuestro Príncipe de Viana la agresión constante que inflingían a  nuestra cultura e instituciones. Era la agresión del que posteriormente se mostró como un imperio pantagruélico, devorador de pueblos como el Inca, el Maya, el Azteca… la propia Vasconia…

Agresión contra la que secularmente se revelaron nuestros ascendientes, como lo hacemos hoy sus hijos. No hay que indagar tanto para encontrar la raíz y las causas del conflicto vasco.

Han hecho de nuestra Nafarroa zona castellófona, o anglófona y hasta puede que los caciques del reino, acepten lo de “rumanófona o arabigófona”. Todo menos vascófona.

Es muy difícil encontrar un país, donde sus aborígenes –caso de que los que nos gobiernan lo sean- desprecien y odien su propia cultura. Ese auto-odio, que tan magistralmente, ha descrito Vicente Aleixandre.

La puesta en marcha de las ikastolas, sobre todo para los navarros, fue convulsiva. Manifestaciones, sentadas, represión, clases en  espacios públicos, más represión, rifas, festivales, impedimentos y represión…

¡La lucha, los trabajos, las penalidades que hubimos de digerir por recuperar la lengua y la cultura que el franquismo y los franquistas arrasaron…! Ellos optaron por matar nuestra cultura o en cualquier caso, por domesticarla.

Nos demonizaron  ante parte de la opinión pública… ellos, los políticos de la nueva y falaz democracia…  Actualmente, insisten en la misma táctica.

Y es que, los que antes estaban, es decir, los mismos que ahora están, se esforzaban en hacernos parecer como proetarras, inadaptados sociales, delincuentes…

Han pasado más de tres décadas y uno creía que el navarrismo o el españolismo, tanto monta, sin abandonar nunca su mezquindad, iba a permitir a los euskaltzales, por los menos malvivir.

Pues ni aún eso. Aprovecha la coyuntura, vuelve a mostrar su verdadera intencionalidad, su catadura,  y en aras de su fanático antivasquismo, se arma para asestar el defintivo zarpazo a las ikastolas más precarias.

Puedo y debo hablar de la ikastola Ibaialde. Se del esfuerzo tanto de mi familia como del resto de los socios por escolarizar ahí a sus hijos. Y se la apuesta que han hecho y que hacen para mantener a esta institución y presentarla como un referente cultural y euskaldun, en una zona convertida por nuestros gobernantes, en un desierto cultural.

Ciertamente es una ikastola humilde, pero eso sí, con un corazón señorial. ya lo demostró  en el sobrehumano montaje de su “Nafarroa oinez”. Todo un reto.

Sabemos que actualmente, la enseñanza, no está para echar cohetes. A pesar de todo, si estos padres de nuestra ikastola, tan luchadores y sobre todo, tan auténticamente navarros, hubieran optado por un colegio inglés cualquiera, pongamos por caso el de las madres apostólicas de Cristo, no hubieran padecido semejantes zozobras. Para el “British”, cualquier demarcación es buena si se destierra a nuestra “lingua navarrorum”.

Hoy, optar con todos tus derechos democráticos y de contribuyente, a la cultura vasca, está penado por los “demócratas” de toda la vida. Política demencial y criminal –por lo destructiva-. Para un servidor absolutamente antipatriótica (por lo de antinavarra).

Política que se mantiene,  por la complicidad de unos medios vendidos o corruptos o de una judicatura cuyo concepto de justicia es el que es…. De asustar.

Los hechos, son concluyentes. Si la realidad de Ibaialde, y la calidad de su enseñanza, hubiera dependido del Gobierno de Navarra, hoy no existiría nuestro querido centro educativo.

Sabemos que la aportación de la administración, apenas cubre los emolumentos del profesorado. Sabemos que es la aportación de los padres, la que permite desarrollar las actividades, lúdicas y culturales que requiere un curriculum  mínimamente aceptable. No ignoramos por experiencia, lo agotador que resulta para los padres su compromiso educativo para garantizar tales actividades.

Dudo, que en la gran mayoría de los centros navarros, los padres se impliquen hasta tal punto (caso de que se impliquen). Porque lo habitual –pregunten a los enseñantes-, es aparcar a los chavales/as, en el centro escolar, y ya está, ya me los educarán y “si hay alguna novedad”, ya avisarán.

Pero tal vez no debiera generalizar…eso, tal vez.

Mantener en estas condiciones un centro como Ibaialde, puede llegar a quemar a todos los agentes educativos. ¿Será eso lo que pretende la administración de UPSN?

Otro factor que ha podido contribuir a profundizar las carencias económicas de estas ikastolas abandonadas de la mano ¿foral?, ha sido el corte drástico de la subvención del gobierno vasco.

Era algo que se podía preveer ante la contingencia de que en un mal día, el gobierno vasco dejara de ser vasco. Evidentemente, resultaba una subvención tan contingente como peligrosa. Una subvención que “bienvenida sea”, pero que tan sólo enmascaraba la profunda gravedad del problema.

El gobierno de Navarra mantiene decenas de aulas en el modelo A, con una racio en torno a la docena. De estos, la mitad o más, pueden ser rumanos, magrebís, subsaharianos o latinoamericanos. Perfecto, en cualquier estado mínimamente democrático, el derecho a la educación, es inviolable. Y además, si de algo queremos hacer gala y con todo merecimiento los vascos, es de nuestra solidaridad.

¿No indica esto, más que un agravio comparativo, una injusticia de juzgado de guardia, contra el alma de los propios aborígenes?

Los que de alguna forma, vivimos inmersos en este empeño por recuperar nuestra cultura, somos conscientes de que un mínimo avance sabe a triunfo dados los esfuerzos que conlleva. Un paso atrás no suele ser algo puntual y pasajero, afecta a todo nuestro cuerpo cultural y reivindicativo. Si no se fortalece la parte más débil del bloque euskaldun –pensemos que existe tal bloque-, este se quebrará. Por ahí se nos fugará toda el alma.

Es por eso, que entendemos que el hito “en las orillas del Ebro”, Ibaialde, hay que mantenerlo y defenderlo con la conciencia de que defendemos  la integridad del patrimonio euskaldun.

Cuando, años ha, nos zurrábamos en estas movidas, la federación de ikastolas, de una forma u otra aglutinaba nuestras luchas. Los tiempos cambian. Las religiones se institucionalizan y se corrompen, y hasta los sindicatos se domestican bajo el pesebre. Vemos como  las asociaciones reivindicativas, si no mueren  se amansan ante las instituciones o se burocratizan.

Eso es, se burocratizan, se empapelan o te empapelan, se amoldan a intereses particulares etc…etc… Pero finalmente te pueden abandonar en la estacada.

Ciertamente he perdido el contacto con la mecánica, objetivos y funcionamiento de la federación de ikastolas. No tengo suficientes conocimientos para opinar. En los primeros lustros de su andadura, recuerdo que estaban al servicio de las necesidades más perentorias. Esta era una razón primordial para otorgar a una entidad, la organización de un “nafarroa oinez”. Hoy, ignoro con que criterios se otorgan estos eventos. Quiero imaginar, que en un tema tan delicado como puede ser la viabilidad de una ikastola, por ética y patriotismo, seguirán vigentes los mismos criterios.

Eso sí, por encima de esta ayuda tan mendicante como coyuntural, tenemos  conciencia  clara, de  a quien compete por entero el mantenimiento de la escuela vasca. Los padres, contribuyentes como todo hijo de vecino, tienen el derecho constitucional –lo dice su constitución, la española-, a optar libremente a un sistema educativo financiado. Y no hablamos de un sistema educativo foráneo, sea inglés o Swahili, sino a un sistema en una de las lenguas  cooficiales, castellano y euskera.

El hecho es, que bien sea por la injusticia o falta de honestidad del gobierno de Navarra o por la nula o en su caso torticera intervención de las instituciones jurídicas, tenemos algunas de nuestras ikastolas, al borde de la inanición. Me he referido expresamente a Ibaialde,  porque es en la que más directamente me siento implicado.

Alzo la voz contra las instituciones responsables de esta situación al borde del caos. Denuncio a esos medios –la mayoría- tildados de obscenos o canallescos, que prácticamente abotargan todas las ondas, por su silencio o por su implícita anuencia con el juego de UPSN. Invito a todos esos medios, que a pesar de los impedimentos oficiales, mantienen  su decencia y su espíritu crítico contra la corrupción de los políticos, a que denuncien la situación de Ibaialde y de las demás ikastolas que viven al límite.

No podemos descansar el resto de los euskaltzales. En estos momentos cruciales para el futuro de nuestra cultura, debemos coordinar nuestras voces y mensajes, para que nuestro grito se perciba firme en nuestra tierra y más allá de nuestras fronteras.

Defendamos nuestra escuela vasca. Salba dezagun Ibaialde.

Publicado por Nabarralde-k argitaratua