Agramont y Luxe

Durante el reinado de Sancho VII el Fuerte, el señor de Agramont firma, concretamente en el año 1202, la unión de sus dominios al Reino de Navarra, alejándose de ese modo, de la órbita inglesa que controlaba la Gascuña desde el año 1152. Veinte años después que el señor de Agramont, es el señor de Luxe une su señorío, reafirmando con ello el territorio perteneciente al Reino de Navarra al norte de los Pirineos, facilitando entre ambos, el acceso al puerto de Baiona para el comercio marítimo navarro.

El rey de Navarra, Teobaldo II el Joven, es arrastrado por el rey San Luís de Francia, en el año 1267, a una nueva y peligrosa cruzada en un principio hacia Palestina, aunque finalmente se detienen en Túnez, donde los cruzados sufren de disentería y peste. Entre los numerosos caballeros navarros que lucharon contra las tropas musulmanas, se encontraban los señores de Agramont y Luxe.

El acompañar al soberano de Navarra, no impedía los continuos enfrentamientos entre ambas casas. En el año1334 las casas se hallaban en una tregua por sus diferencias y querellas señoriales, la cual estaba a punto de acabar, pero la amenaza de una invasión por parte del reino de Castilla, provocó que el lugarteniente de la castellanía de Donibane Garazi, entregara unas cartas del gobernador, buscando que se prorrogase la tregua entre el señor de Agramont y los señores de Luxe.

En el año 1342, el señor de Agramont ponía a disposición del rey de Navarra sus fortalezas, con todas las guarniciones y armaduras, recibiendo a cambio ciertos emolumentos que le había quitado el rey por los excesos cometidos por los hombres de Agramont en la tierra de Ultrapuertos y a sus labradores.

Ambas familias, Agramont y Luxe, son las primeras en recibir, concretamente en el año 1350, donaciones a perpetuidad o hereditarias, por parte del rey Carlos II de Navarra, controlando de ese modo y de una manera casi autónoma, la tierra de vascos o Ultrapuertos, buscando con ello intentar solventar los problemas entre Agramont y Luxe, sin conseguirlo, ya que los enfrentamientos cada vez eran más continuados.

A pesar de los cada vez más frecuentes y sangrientos enfrentamientos, los señores de Agramont y Luxe continuaron acudiendo a las llamadas realizadas por el rey de Navarra. Claro ejemplo de ello, lo encontramos en la recuperación de Logroño por parte de tropas navarras en el año 1367, donde es el señor de Luxa, quien se encarga de colocar el estandarte rojo de Navarra en la fortaleza.

Durante el reinado de Carlos II de Navarra, el reino va sufriendo una consolidación de los diferentes ricohombres, familias, linajes e incluso los funcionarios van alcanzando mayores cotas de poder y tierras, un ejemplo de estos últimos son los Peralta. A su vez en el año 1378, el rey Carlos II, protegió y consolidó a dos miembros ilegítimos de su familia, los Beaumont y los Navarra.

Carlos II de Navarra buscó una paz eterna entre los Agramont y Luxe. Así en el año 1384 se buscó un nuevo intento de reconciliación, haciéndoles jurar a ambos señores ante la Biblia en el interior de una iglesia. Un año después el señor de Agramont ratificaba el juramento, poniéndose al servicio del rey de Navarra y contra todos los hombres del Mundo.

Los sucesivos señores de Agramont rindieron homenaje tanto a Carlos III el Noble, como a la reina Blanca y al rey Juan. La casa de Luxe emparentó con la casa de Beaumont, mientras que la casa de Agramont se entronca con la casa de Mauleon. La muerte en el año 1441 de la reina Blanca, no significó el inicio de la guerra civil en el Reino de Navarra, ya que existía un prolongado enfrentamiento desde más de un siglo antes, al menos entre Agramont y Luxe.

Blanca de Navarra en su testamento instó a Carlos, príncipe de Viana, a obtener el permiso de su padre Juan II, antes de poder ser titulado como rey de Navarra. Juan II se lo negó y Carlos de Viana lo aceptó sin provocar ningún incidente, siendo así nombrado lugarteniente del Reino Pirenaico. El enlace matrimonial del año 1451, entre el rey Juan II y la castellana Juana Enríquez, fue realmente el detonante necesario para iniciarse una guerra por el trono en el Reino de Navarra, tras arrebatarle el título de lugarteniente del Reino a Carlos de Trastámara y Evreux, príncipe de Viana.

Juan de Beaumont y el II conde de Lerin, Luís III de Beaumont, fueron los cabecillas más destacados por parte del bando del príncipe de Viana, tomando así esta facción, el nombre de beaumonteses a pesar de que el señor de Luxe formaba parte de ella. Enfrente podemos destacar a Pedro de Peralta y Felipe de Navarra como dirigentes más destacados, junto al señor de Agramont, que es el que da el nombre a la facción agramontesa durante esa larga e intestina guerra entre esos partidos o bandos, que asoló los restos del Reino de Navarra hasta el año 1507, año que es derrotado y expulsado del Estado navarro el II conde de Lerin, Luís III de Beaumont, junto a sus partidarios, parientes y agentes del clan beaumontés.

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