El mes pasado les advertíamos del riesgo de pagar la totalidad de los 6.763 millones del AVE entre Medina y La Meca, un riesgo que aún está sobre nuestras cabezas, pero de momento para ir haciendo prácticas, a falta de menos de un año para que entre teóricamente en funcionamiento la primera línea del AVE entre las ciudades saudíes de la Meca y Medina, las empresas españolas que forman parte del consorcio que se adjudicó el proyecto de 6.700 millones de euros empiezan a temblar, todo parece indicar que las pérdidas serán de al menos 1.000 millones de euros que pagarán de sus bolsillos. Según los cálculos internos llevados a cabo por Renfe, Adif e Ineco, las compañías que se encargarán de la operación y del mantenimiento del servicio ferroviario, las pérdidas esperadas serán de al menos 1.000 millones de euros, debido a los importantes errores en el cálculo del número de viajeros.
Fuentes cercanas al consorcio Al Shula, formado por las sociedades públicas Renfe, Adif e Ineco, más las privadas OHL, Cobra ( ACS ), Dimetronic, Inabensa, Indra, Imathia, Consultrans, Copasa y Talgo, aseguran que en reciente consejo de administración se puso de manifiesto el ingente problema al que pronto tendrán que hacer frente si finalmente se cumplen los plazos y el tramo Medina-KAEC (https://en.wikipedia.org/wiki/King_Abdullah_Economic_City)-Yeda se pone en marcha en el primer trimestre de 2017. En dicha reunión, la ferroviaria controlada por el Estado planteó que las estimaciones de viajeros que se hicieron cuando se firmó el contrato más grande de la historia empresarial española no se cumplirán ni de lejos.
Los cálculos iniciales hablaban de que unos 60 millones de pasajeros al año usarían el AVE que une las ciudades santas de La Meca y Medina. Unos números que ahora se consideran sobredimensionados en al menos un 30%. Esta es la pérdida esperada en la parte del contrato referida a la gestión de los trenes y el mantenimiento, que asciende a 3.250 millones, de los 6.700 millones del total del proyecto. Aunque se trata sólo de una previsión, dado que la concesión tiene una duración máxima de 12 años y es muy difícil afinar los números en un periodo de tiempo tan largo, lo que tiene claro el consorcio es que el déficit esperado es de al menos 1.000 millones. Hay que considerar que otras fuentes internas hacen cálculos aún más pesimistas, según informa el Confidencial, y sitúan los números sobredimensionados en un 50%, aumentando por tanto el déficit a pagar.
Sea como sea, vayan haciendo ejercicio y prepárense a pagar por lo menos 1.000 millones de euros, porque finalmente la cuenta recaerá sobre Renfe y Adif, las dos empresas públicas deberían apuntarse anualmente unas pérdidas estimadas de 81 millones al año, lo que llevaría con total seguridad a las dos compañías a registrar números rojos los próximos 12 años, el tiempo que dura la concesión. Pérdidas que posteriormente irían a las cuentas del Estado español, que cuando consiguió el contrato en 2011 en competencia con un consorcio francés celebró la adjudicación como la gran victoria de la Marca España, ya saben que según los amigos de la Marca España, todo es culpa siempre de un imbécil catalán, ahora no sabemos de quién es la culpa exactamente pero comiencen a rascarse los bolsillos, para empezar serán mil millones de euros.







