Con este escenario, la sociedad catalana necesita interrogarse a sí misma. Sí o no. Artur Mas y Convergencia deben ser explícitos y eliminar definitivamente todo lo que es y representa Duran Lleida, sin ambigüedades ni matices posibles. Y, desde la izquierda, los candidatos que surjan de la órbita de Ada Colau deben dejar muy claro cuál será su actitud cuando se plantee la insumisión a las leyes de España. Antes de votarles habrá que saber si se añadirán a la declaración o la combatirán. Es inmoral intentar esconderse detrás de utopías internacionales o temores nacionales. Sí o no. Sobre el resto no hay debate porque ERC, PP, PSC, Ciudadanos y la CUP saben perfectamente qué quieren y qué harán.
El 27 de septiembre los ciudadanos afrontaremos una decisión que afectará las vidas de generaciones que aún no han nacido, tanto si el resultado es en un sentido como en otro. O sea que las urnas deben ser más transparentes que nunca. Sí o no.
EL SINGULAR DIGITAL








