Genocidio armenio

El papa Francisco ha abierto una polémica sin precedentes con Turquía después de haber dicho que la matanza de armenios en el imperio otomano fue un genocidio. Que es lo que fue. La realidad es incontestable: los turcos, con la ayuda de los kurdos, mataron entre un millón y un millón y medio de armenios, y dejaron limpia, perdón por la expresión, una amplia región que antes estaba ocupada por ellos.

Hace un par de años fui a Van haciendo un reportaje sobre los kurdos y me causó una gran sorpresa encontrarme con el problema armenio. Aprendí que aquella ciudad había sido armenia hasta 1918 pero que en 1919 no quedaba ningún armenio. Y eso hay pocas maneras de calificarlo. Incluso quedé impresionado con la pervivencia del problema. En una isla del lago de Van está la antigua catedral de los armenios y, al embarcarme para visitarla, tuve que apartar a unos militantes turcos que reclamaban que fuera destruida porque atentaba contra “la unidad nacional”.

Van es hoy, sin embargo, básicamente una ciudad kurda y no turca y por suerte las autoridades kurdas son conscientes de lo que ocurrió. Al contrario de lo que hacen los turcos, enfadarse con el Papa, el alcalde kurdo de Van ha ordenado rotular la ciudad en kurdo, armenio y turco. Y ha pedido perdón por la participación de la caballería kurda en las matanzas.

Es evidente que los armenios no volverán nunca más a vivir en esta parte de mundo -no en un número suficiente como para volver a cambiar las cosas-. Pero cuan elocuentes son las dos actitudes, tan diferentes, la de los turcos y la de los kurdos. Unos quieren incluso borrar la memoria, mientras que los otros la usan para pedir perdón.

EL PUNT – AVUI