Hace años que mantengo la ilusión de acudir a Burgi al Almadiaren Eguna. Las épicas, bellas y coloridas imágenes por televisión de los almadieros roncaleses bajando por las bravas aguas del Eska a la altura de Burgi son más que impresionantes. Diversas causas me lo ha impedido hasta la fecha, cosa que intentaré el próximo año, pero al menos desde hace algo más de un año he tenido la suerte de venir un par de veces a Erronkari. Esta es la tercera y es desde Izaba desde donde empiezo a escribir estas notas. La última fiesta ha tenido lugar el 3 de mayo, y además del espectáculo, Almadía 2014 ha ofrecido numerosos ingredientes para acudir y pasar un grato día disfrutando de un hermoso lugar, su comida y el calor de sus gentes. Con todo cualquier época del año es buena para conocer ese ambiente, su museo y parque de los oficios.
En la última vez que visitamos Erronkari/Roncal llegamos cuando ya estaba oscureciendo y al pasar por Burgi la iluminación artificial hacia que su amplio e histórico puente medieval ofreciese un tono dorado que resaltaba sobre las reposadas aguas plateadas de la noche ofreciendo un halo mágico. Al verlo por primera vez un pariente cercano, que ha conocido varios países, exclamó asombrado: “¡Que bónito!”, y es que por atractivas que sean unas imágenes o fotografías, lo que más te va a impresionar es descubrirlo con tus propios ojos.
Erronkari/Roncal ha sido para mí un grato descubrimiento. He tenido la suerte de conocer el encanto de estos pueblos con nieve, lluvia y sol, que en otro momento describiré con más detalle, y cuanto más los visitas más atractivos te resultan sus rincones, hasta los cuales llega la memoria permanente de Julian Gaiarre. De siempre había tenido la sensación de que el famosísimo tenor extendía su sombra por todo el Roncal, pero visitando su casa-museo la impresión aun se hace mayor. Entre sus pertenencias se pueden ver la medalla que le dio la Asociación Euskara de Nabarra, la carta que escribió desde Barcelona en euskera roncalés a su tía, la partitura del Gernikako Arbola… El prodigio de su voz hizo que partiendo de una condición humilde acumulase una considerable fortuna, parte de la cual empleó en hacer el frontón, las escuelas y traer la carretera a la tierra que amaba. Comentándole a la guía la trascendencia que tenía Gaiarre para el Roncal, ella asintió con entusiasmo: “¡El Roncal es Gaiarre, Nabarra es Gaiarre!”.
Visitando su mausoleo compruebas que pese a que les insistiesen para que su última morada fuese una gran ciudad, ya que por su privilegiada voz le habían escuchado zares, reyes y otros potentados, Gaiarre tenía claro que deseaba volver a sus orígenes, a elegir este hermoso lugar con amplias vistas hasta los sagrados Pirineos, ya que era su Olimpo, su patria, Amalurra, su tierra madre.
Una triste constatación ha sido ir viendo como en apenas 100 años ha desaparecido el euskera roncalés, acelerada por seculares prohibiciones y castigos. Un señor de Isaba que nos encontramos un poco más abajo de la zona denominada El Castillo, me comentaba como hace unos 45 años aún lo hablaban 3 ancianas, dos de las cuales lo utilizaban entre ellas de balcón a balcón. Y al preguntarle por las montañas que teníamos enfrente y a la izquierda indicó que eran Ardibidiportua y Ardibidiginea. Al comentarles su significado ardi + bide + portua “el puerto del camino de las ovejas”, añadió, lo mismo que otra señora que estaba junto a él, que mantienen los nombres de lugar y otros vocablos en euskera, aunque ya no sepan su significado.
Es asombroso la bravura de los roncaleses para hacer frente a la vida, donde el pastoreo en las agrestes cumbres y largas cañadas, y la explotación y transporte forestal por el Eska adquieren dimensiones de epopeya. Lo mismo diría de sus mujeres, cuidadoras de familias y pueblos, enaras que atravesaban los duros Pirineos hasta las fabricas de alpargatas de Zuberoa.
En el empeño por mantener sus tradiciones, cultura, he leído recientemente en la prensa navarra el escrito titulado “Por el derecho de estudiar y vivir en euskera” firmado entre otros por los alcaldes de Burgi y Roncal en los que sobre la zonificación manifiestan: “Los pueblos de nuestra merindad (Sangüesa) son parte del pueblo del euskara, el euskara históricamente ha sido y en la actualidad es parte del presente de nuestra merindad. En nuestros pueblos perviven el euskera y las ganas de vivir en euskera, y cada vez son más las personas que superan las dificultades y apuestan por nuestra lengua… Frente a la absurda e injusta división de nuestros pueblos, para dar pasos en camino de la oficialidad, para terminar con la zonificación y para garantizar el derecho de estudiar en euskara en todo Nafarroa, ¡queremos coser el pueblo del euskara!”
Izabatik Santa Grazira (Zuberoa) joan ginen Kakoeta ikustera. Bertako andre batek kontatu zidanaren arabera, hango egoera oraindik latzagoa da, euskara etengabe atzeraka ari baita. Gure aurrekoen tradizioak zain ditzagun, almadiak, lanbideak… Baina bereziki gure kulturaren altxorrik preziatuena: euskara.
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