Pregón. Batalla de Noain

PREGON. Batalla de Noain

Una vez más, en estos casi quinientos años que nos separan de la Batalla de Noain, de aquel 30 de junio de 1521, nos reunimos para rememorar el intento de reconquista de la Nabarra soberana, invadida en 1512por las tropas del duque de Alba al servicio de Fernando el Católico. Porque sabemos bien y lo sabían nuestros antepasados que La independencia es prenda de grande valor según nos recuerda el Paloteado de Monteagudo. Llevo y con honor, este testigo de nuestra fe de aquella vez perdimos una batalla pero nunca nos conformamos ni nos conformaremos con perder la causa libertaria.

Somos herederos de los dignos hombres derrotados en Noain en su intento de recobrar la soberanía de nuestros reino por el poderío del armamento adversario y la superioridad numérica de sus ejércitos, por la voracidad de los hombres que amañaron en nombre de la Religión, bulas papales, declarando cismáticos a los reyes de Nabarra, entregando nuestro reino, al primero que lo conquistara, o sea, Fernando. También debemos nuestra derrota a los traidores de la casta de Lerín que propiciaron una guerra civil de cien años, debilitando a Nabarra lo suficiente como para que fuera vencida por ejércitos expertos en lides tales como la conquista de Granada, las guerras de Europa y las de América, a cambio de prebendas, títulos y honores para unos pocos.

Porque ese y no otro, es el fin de las guerras conquistadoras. Lo dice claramente el padre del Derecho Internacional, nuestro Francisco de Vitoria: Atrás, vosotros, los de la rapiña; vosotros los de la codicia y el botín, los que con la bandera de la cruzada encubrís la injusticia y hacéis mercadería de la religión; atrás os digo… Son las palabras de un jurista de hace quinientos años, y resultan tan actuales¡¡¡

Somos descendientes de los que dejaron su vida en la campa de Noain, de los que sobrevivieron a la batalla, de los que creyeron que Nabarra tenía un sitio en Europa por su envidiable posición geográfica: continental en su parte norte, peninsular en el sur, y sus dominios, según palabras de la reina Catalina, la última reina de las dos Nabarras…. Mis estados llegan en parte desde el mar de Occidente y desde Fuenterrabía hasta el mar del Mediodía, y confines del estado de Rosellón están pegantes a los reinos de Castilla y de Aragón, conteniendo los montes Pirineos… Le habían sido arrebatados a Nabarra, siglos antes, los territorios de Bizkaia y Gipuzkoa con su espacio marítimo, y Alava, pero la fraternidad vascona, pese a tantas desgracias históricas como hemos soportado, ha llegado a nuestros días. El Paloteado del finales del S.XIX, lo recuerda: ….Vivan las 4 provincias que siempre han estado unidas…

Seguiremos reclamando como ayer, hoy y mañana, que lo que se nos arrebato por el imperio de la fuerza nos sea devuelto en el ejercicio de la ley. Nos hermanamos con los pueblos de Escocia y con Cataluña en sus manifiestos libertarios porque queremos una Europa de los pueblos, no de los estados ni de los burócratas. Nosotros reclamamos hoy, en este recordatorio de la batalla de Noain donde peleo un hermano de Francisco Xabier por la independencia de Nabarra, ser como él, Franscico de la casa de Jatsu y Azpilkueta, dicen se definió a sí mismo: navarro de corazón y vasco de nación.