Los carlistas y Buenos Aires

Los carlistas y Buenos Aires

 

“Calderote” de Augusto Ferrer-Dalmau

Se debería estudiar mucho más todo el siglo XIX.

El carlismo catalán  fue una gran fuerza política, estuvo presente en casi todas partes de Cataluña desde 1833, en que se produjo el levantamiento militar carlista de Carlos V contra su sobrina Isabel II, hasta finales de los años ochenta del siglo XX no dejaron nunca de luchar, primero en tres crueles guerras donde hubo miles de muertos y luego en años y años de luchas políticas.

El último levantamiento militar carlista fue el de 1900, se produjo básicamente entre Badalona y el Berguedà (donde se levantaron trabuco en mano el Nai de Vallcebre  y el heredero Frare de Malanyeu). Bueno, después, estaría el movimiento insurreccional del levantamiento militar franquista, contra la Segunda República española, al que los carlistas dieron todo su apoyo. Esta fue la última de las carlistadas. Ganaron la guerra, pero el General Franco los aniquiló prácticamente para siempre.

Hace un par de décadas que voy coleccionando todo lo que puedo del carlismo, básicamente, el catalán y centrado en Berga, son cientos y cientos de libros. Sorprende ver con la ligereza que ahora se pasa de la derrota de1714 a la Renaixença, olvidando todas las guerras contra el Francés y civiles del siglo XIX. Sólo hablan de la Guerra Civil del 1936-39, como si fuera una guerra de agresión contra Cataluña -que lo fue- olvidando el genocidio sistemático del clero católico catalán por el solo hecho de ejercer su ministerio o la destrucción total de todos los bienes de la iglesia católica entre muchas otras cosas…

El carlismo catalán estuvo vivo y mucho en el siglo XX, participó en la Solidaritat Catalana de 1909, (el movimiento político más importante donde estaban presente carlistas, republicanos, federalistas y nacionalistas). Los carlistas, como casi todo el mundo, se alegraron de los dos destronamientos de sus primos borbones-liberales (tanto en 1868 con la Gloriosa, como en 1931). Es increíble leer lo que decían sus historiadores de la rama liberal, que si ‘ puigmoltós’  que si… Generaron una literatura sarcástica y destructiva las dos ramas de los Borbones entre sí.

El dictador militar Franco, los abatió, integrándolos con el partido fascista y totalitario de la Falange. Desde entonces hubo dos carlismo: el franquista y el, digamos, “contestatario”. Los carlistas, perdieron a su rey Alfonso Carlos en plena Guerra Civil de 1936-39, por un accidente -nunca aclarado del todo-, en Viena.

La nueva dinastía de los Borbón Parma tomó las bridas, hizo pasar a los viejos tradicionalistas -conservadores- a una línea de socialismo autogestionario. Franco expulsó a la nueva familia real carlista. Recuerdo perfectamente una manifestación, hacia 1968, en la Rambla barcelonesa, al salir de un funeral por las víctimas del carlismo, eran un pocos cientos con sus boinas rojas; hicieron una foto, a la que por chamba salgo de refilón con el amigo Jordi Banyeres. La foto se puede ver en el libro ‘Histoire de l’Espagne franquiste’  de Max Gallo.

Los carlistas entraron en la Asamblea de Cataluña  y en el Consejo de Fuerzas Políticas de Cataluña para luchar contra la dictadura y en favor de las libertades, la amnistía política y el Estatuto de autonomía. Hubo las elecciones democráticas, no sacaron ningún escaño ni en Navarra, donde presentaron a su pretendiente Carlos Hugo, quien, posteriormente,-después de su fracaso electoral- abandonó todo y dejó el Partido Carlista.

Hace pocos días me encontré en una librería de viejo de Barcelona el libro de “Presencia Carlista en Buenos Aires” editado en 2002 en la capital Argentina. Uno ya no sabe qué decir. Se ve que fructificaron y crecieron en el Nuevo Mundo como el Cura de Santa Cruz .

Se debería estudiar mucho más todo el siglo XIX y no saltarse las tres guerras carlistas, la guerra colonial de Marruecos donde murieron muchos catalanes o el movimiento obrero y sindical. De hecho, una buena parte de los políticos actuales tienen raíces carlistas como los Tries y Vidal de Llobatera, Comín, Roca Junyent o Vila Abadal.