El gobierno del PP no tiene ninguna intención de que se conozcan nuevos datos sobre la historia de España que desde el inicio de la Guerra Civil, pasando por la Segunda Guerra Mundial y una buena parte del franquismo. Esta es la conclusión que se desprende de una información que publica el diario ‘El Mundo’ donde se explica que el Ministerio de Defensa esconde sin razón 10.000 documentos fechados entre 1936 y 1968, aunque su desclasificación no constituiría ningún riesgo para la seguridad del Estado.
Después de 77 años del estallido de la Guerra Civil aún quedan miles de documentos que siguen siendo inaccesibles para la opinión pública, un hecho que ha provocado la reacción de un centenar de prestigiosos historiadores y documentalistas como Paul Preston, Ángel Viñas o Francisco Espinosa, y algunos juristas como Carlos Jiménez Villarejo. Todos ellos han pedido al Ejecutivo de Rajoy que el acceso público a estos documentos que actualmente todavía están catalogados como confidenciales.
El historiador Francisco Espinosa explicó a El Mundo que cuando Chacón era ministra de Defensa promovió la primera desclasificación de documentos castrenses antiguos pero cuando, en otoño de 2011, el gobierno de Zapatero entró en funciones, Chacón no trasladó al Consejo de Ministros su propuesta para retirar la condición de secretos de estos documentos. También existe la posibilidad de que lo hiciera y no se aprobara.
Según este grupo de historiadores los documentos se deberían desclasificar con base en la aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985 que establece el libre acceso una vez han transcurrido 50 años. Por tanto, al menos hasta los que llegan a 1962, ya no debería haber excusa. El problema es que el PP se agarra a una ley franquista de 1968, la Ley de Secretos Oficiales, para continuar escondiendo una gran parte de la historia de España.






