Según los estudios del Círculo Catalán de Negocios (CCN), el Estado catalán recaudará cerca de 67.000 millones de euros anuales. El acuerdo sobre el reparto de activos condicionará el reparto de las deudas del Estado, y por tanto, el importe final de nuestra deuda soberana. Mientras no haya compromiso en firme, el Estado catalán no debe asumir la deuda española, pero previsiblemente dentro del acuerdo de reconocimiento de Cataluña con la UE y el Estado, podríamos estar hablando de asumir el 15% de la deuda española, o sea, un equivalente aproximado al 50% de nuestro PIB, y situar finalmente nuestra deuda como Estado soberano en torno al 75% del PIB, con un ratio de crédito homologable a países con calificaciones AA / AAA. Debe tenerse en cuenta que, si bien nuestra población es el 16% del total de España, y el PIB el 19%, Cataluña no puede asumir la deuda contraída para pagar inversiones ejecutadas en otras comunidades, por lo tanto esta parte de la deuda se situará más cerca del 10% que del 16%.
¿Cómo pagará la Generalitat las pensiones, el paro, a los funcionarios y a los proveedores mientras la agencia tributaria catalana se pone en marcha? Haciendo el supuesto de que la Generalitat tarde tres meses para disponer de la recaudación completa, y que sólo recaudara de media el 50% de lo que corresponde, tenemos una necesidad financiera neta de unos 8.100 millones (y una deuda equivalente a favor de la Generalitat por parte de quien no haya pagado sus impuestos en Cataluña). Pensamos que el presupuesto de gastos de la Cataluña Estado, incluyendo pensiones, prestaciones de desempleo y funcionarios, será de unos 5.500 millones mensuales, y que el 100% de recaudación de las empresas probablemente no será efectivo hasta que todos los estados que tienen multinacionales en Cataluña hayan reconocido al Estado catalán. El proceso probablemente será mucho más rápido, pero hay que estar preparado. La Generalitat no tendrá ningún problema para financiarlo. Estos 8.100 millones, que son el 4,1% del PIB de 2013, es decir, si pedimos créditos para cubrirlo a inversores, países amigos o bancos interesados en hacer negocios en Cataluña, llevaremos la deuda soberana catalana a un 79%, cifras cercanas a la media europea (UE, 85%). Si por la situación de insolvencia de España, Cataluña tuviera que asumir más del 15% de la deuda total, entonces tendríamos más activos de los que nos corresponden, pero sin duda ayudará a las negociaciones con los acreedores internacionales, y lo podemos asumir.
Tenemos activos de sobra que podemos utilizar como garantía del pago de esta deuda: todos los bienes inmuebles de titularidad estatal situados en Cataluña (aeropuertos, puertos, Zona Franca, ferrocarriles, espacio radioeléctrico…). Y otros bienes que nos corresponden como contrapartida de la deuda del Estado español con Cataluña (parte proporcional de empresas públicas nacionalizadas, activos del Banco de España, bonos del tesoro público y el ICO, fondo de reserva de la Seguridad Social, fondos de competitividad y adicional 3a…). Esto suele representar más de 66.000 millones de euros.
Cataluña podrá hacer frente a una negociación multilateral por el reparto de bienes y deudas de los estados sucesores de España dando satisfacción a los socios de la UE y acreedores internacionales. Pero, aparte, tenemos una saneada economía, un saldo exportador con superávit y un presupuesto público enfocado a la mejora de los servicios públicos y la competitividad del país. El presupuesto que hemos preparado desde el CCN para la Cataluña Estado permite que con los ingresos de los impuestos actuales podamos eliminar los recortes, hacer más políticas sociales, duplicar las inversiones actuales y fomentar una economía basada en la I + D + i, que es lo que nos corresponde.
* Joan Canadell Secretario general del círculo catalán de negocios







