Estas últimas horas ha vuelto a hacerse evidente que el estado español está muy cerca de ser intervenido económicamente por Europa. La situación es cada vez peor, con unos indicadores económicos muy negativos, el anuncio de grandes recortes por el gobierno español y una presión enorme sobre la deuda estatal. Esta situación tiene unas causas claras, y os las detallamos en diez puntos:
1. Los bancos tienen más activos tóxicos que reales. Según datos del Ministerio de Economía y Competitividad español, de los 323.000 millones de euros cedidos en créditos de vivienda 175.000 son ‘problemáticos’, que quiere decir que no se podrán devolver. Esto pone toda la banca española en quiebra.
2. El precio de la vivienda aún baja, por lo que la burbuja financiera aún no ha estallado del todo. El gran mal español es éste. De momento han caído un 25% respecto del precio máximo, pero los analistas financieros cuentan que la caída será, estos dos próximos años, de un 20% más, tirando bajo. Por tanto, el valor de los bancos no es de ninguna manera real, pues siguen contando con los pisos y casas como si tuvieran un valor que ya no tienen.
3. El sector financiero español tiene muchos obstáculos en Portugal. Según las estimaciones oficiales, más de 78.000 millones del déficit portugués son de bancos españoles, que difícilmente se pueden permitir más pérdidas.
4. Los bancos todavía necesitan más dinero para no quebrar. El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, lo dijo así mismo en público en una conferencia de prensa ayer. Esto representa una tensión enorme sobre la economía total por la amenaza de tener que distraer aún más activos.
5. Las previsiones de crecimiento de la economía española son nulas. La recuperación es, pues, imposible.
6. La política de austeridad hunde la competitividad. Aparte de los recortes anunciados por la Generalitat de Cataluña y las que ya hizo efectivas el gobierno socialista, el gobierno de Mariano Rajoy ha anunciadas por valor de 37.000 millones de euros, una cifra enorme que la economía española no puede digerir sin que se resienta seriamente su capacidad de crecimiento.
7. España es incapaz de equilibrar el déficit, como le pide Europa. Los dirigentes europeos pidieron a los gobiernos, concretamente al gobierno español, la reducción del déficit al 4,4. Pero el gobierno español no se aviene y se propone llegar al 5,8.
8. El desempleo es enorme, un joven de cada dos no tiene trabajo. Con un índice de desempleo del 24,3%, en general, y del 50,5% entre los más jóvenes de veinte y cinco años las consecuencias negativas de la crisis son ingentes, tanto por la tensión social, como por la falta de ingresos del estado y por la demanda de recursos para ayudar a los sin-trabajo.
9. El gobierno español es políticamente débil, a pesar de todo, porque no gobierna ni en Cataluña, ni en el País Vasco ni en Andalucía, tres territorios que tienen la mayoría de la población y los recursos económicos del estado. Además, la actitud antiautonòmica puede provocar una gravísima crisis institucional.
10. La prima de riesgo alcanza límites históricos, similares a los que motivaron el rescate de Grecia. Cuando un gobierno tiene que pagar más dinero para devolver la deuda que el que tiene, la única solución es la intervención.
¿Y qué pasa cuando hay una intervención?
En caso de intervención la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional dejan una gran suma de dinero al estado fallido. Con este dinero, formalmente un crédito, se ‘rescatan’ las deudas principales. En cambio, el estado intervenido debe aceptar la situación siguiente:
1. La llamada ‘troika’ toma el poder efectivo. La ‘troika’ es un grupo de funcionarios de la Unión Europea, del Banco Central Europeo y del Fondo Monetario Internacional que se instalan en el país intervenido y controlan toda decisión presupuestaria del gobierno. Aunque oficialmente son asesores, en realidad tienen el poder político de impedir cualquier gasto. En Grecia, por ejemplo, la ‘troika’ es un grupo de 45 funcionarios, un tercio de los cuales ocupan las oficinas del ministerio de economía griego.
2. No hay dinero, si el estado intervenido no hace lo que le imponen. La ‘troika’ lleva a cabo una política radical. El parlamento debe aprobar medidas extremas para corregir la situación económica, bajo la amenaza de no recibir el dinero prometido. Por eso el dinero no se dan de golpe, sino poco a poco.
3. El gobierno y el parlamento deben aprobar medidas drásticas. En Grecia, por ejemplo, fueron despedidos de inmediato el 25% de los funcionarios y se rebajó un 10% del sueldo de los funcionarios no despedidos. También se retrasó dos años la edad de jubilación y se subieron el IVA (hasta el 23%) y los impuestos especiales. También se ha activado un gran plan de privatización de activos estatales. La reforma del mercado laboral también es radical -más que la anunciada por Rajoy-; en Portugal, por ejemplo, ya han aprobado que la indemnización por despido sea de diez días por año trabajado.







