Hay algunas lenguas habladas en lugares muy diversos del mundo, como los Balcanes, en toda América o también el japonés clásico o lenguas del tronco tibeto-birmano que requieren de una marca de evidencia. ¿Y qué es una marca de evidencia? Pues mirad, en catalán, por ejemplo, utilizamos una “s” para hacer el plural, por tanto, esta letra es la marca de plural. Y así es obligatorio hacerlo por concordancia. Así pues, hay una serie de lenguas que para que suenen bien hay que poner una letra o una partícula que haga mención de la evidencia de la acción. Dejadme que me explique todavía un poco mejor. En la mayoría de estas lenguas sólo hay que explicitar si lo que se está explicando, por ejemplo, se ha visto o no se ha visto. Así pues, si yo quiero decir: “se ha quemado la carne”, en la mayoría de estas lenguas, para que la frase estuviera bien construida y sonara bien, habría que añadir algún tipo de partícula o marca que indicara si sé que la carne se ha quemado porque lo he visto, o no lo he visto directamente pero he sentido el olor a quemado de lejos. De ahí el nombre de marca de evidencia.
La cosa se hace más interesante en una serie de lenguas de las familias arawak y tukano habladas en la cuenca del río Vaupés, entre Colombia y Brasil. Suponga que en una de estas lenguas queremos decir “el perro se comió el pescado”; tendremos que especificar de forma obligatoria lo siguiente:
(A) Visual: se utiliza si hemos visto con nuestros ojos que el perro se ha comido el pescado;
(B) No visual: se utiliza si hemos escuchado al perro comerse el pescado;
(C) Aparente: se utiliza si encontramos las espinas del pescado esparcidas por el suelo alrededor del perro, al que se ve con cara de estar harto;
(D) Informado: alguien me ha dicho que el perro se ha comido el pescado;
(E) Asumido: el pescado estaba crudo y las personas no nos comemos un pescado crudo entero, el perro estaba cerca y por lo tanto, debe haber sido él.
Ignoro si se han hecho intentos de traducir la Biblia a una lengua arawak o tukano, pero claro, ¿cómo se puede solucionar una cuestión como es la del Génesis en afirmaciones como: “Al principio, Dios creó el cielo y la tierra”? ¿Como lo sabe el que lo escribe? ¿Acaso lo vio? (¿Si lo vio ¡es que ya estaba antes de que Dios!?) ¿No lo vio pero lo escuchó? ¿ Se lo dijeron, lo asumió?
¿Os imagináis que el catalán tuviera la obligatoriedad de utilizar marcas de evidencia? ¿Quizás costaría más mentir en un juicio, o como lo hacen los políticos con las promesas en las campañas electorales? Así pues, ¿cómo nos podría justificar un portavoz de la Generalitat que hace más de un año que hay una ley que obliga a etiquetar los productos en catalán y que esta ley no se hace cumplir de forma deliberada? Y yendo un poco más allá, sobre la discusión del estado de salud del catalán, ¿qué diríamos cuando nos preguntaran si el catalán se está muriendo o no? ¿Se está muriendo o no porque lo vemos, quizás porque nos lo han dicho? ¿Porque nos lo parece? O quizá ¿porque según dicen las encuestas lo hablan unos 9 millones de personas, y las lenguas con tantos millones de personas no se mueren?
Artículo inspirado en el libro de Dixon, RMW ” The rise and fall of languages ”. Cambridge University Press, Reino Unido, 1997. (Pág. 119-120).
David Valls
Plataforma por la Lengua







