Homenaje en tafalla a los fusilados navarros
Tafalla homenajeará hoy a los fusilados navarros, en el 25º aniversario del libro ‘Navarra 1936. De la esperanza al terror’
ESTE año, coincidiendo con el 75º aniversario del estallido de la guerra civil, es de justicia recordar que hace ahora 25 años, en 1986, el grupo cultural Altaffaylla, en colaboración con la Asociación de Familiares de Asesinados Navarros (AFAN), publicó un libro valiente y totalmente pionero para aquella época, titulado Navarra 1936. De la esperanza al terror, que se atrevió a poner, por primera vez en la historia de Navarra, nombres y apellidos tanto a los responsables de la represión durante la guerra civil y el posterior período franquista así como a publicar los datos personales de los más de 3.000 represaliados durante aquella oscura etapa de nuestra historia reciente. Estos datos contribuyeron a echar por tierra los cómputos realizados hasta la fecha por Jaime Ignacio del Burgo (que cifró en 678 el número de asesinados) así como por el general Salas Larrazabal (que elevó la cifra hasta 1190).
Confeccionar este libro, de referencia ineludible para todo aquel que quiera conocer de primera mano las consecuencias que tuvo el golpe militar del 36 en la Comunidad Foral, fue ciertamente complicado, según reconoce Mari Jose Ruiz, una de las coordinadoras del proyecto junto con Jose Mari Esparza y Juan Carlos Berrio (todos miembros de Altaffaylla). “Cuando comenzamos en 1983 nos encontramos con muchos recelos, desconfianzas y temores, pero gracias a que partíamos de un gran corpus documental que nos había cedido el historiador José María Jimeno Jurío pudimos sacar el trabajo adelante”. A continuación , el siguiente paso fue ponerse en contacto con AFAN y con cientos de familiares de represaliados entre los que se repartieron encuestas para busca r más datos. Además, los tres redactores de Altaffaylla consultaron toda la prensa de la época, miraron los archivos municipales, parroquiales y provinciales, peinaron 168 juzgados, revisaron registros de cárceles y cementerios, etcétera
Esa ardua labor tuvo como resultado un libro que actualmente (en su novena edición) consta de 854 páginas en las que se recogen datos extraídos de 150 pueblos y valles navarros, relatando en cada uno de ellos los antecedentes históricos, el desarrollo del periodo republicano y el desenlace tras el 19 de julio de 1936. En Altaffaylla se sienten especialmente orgullosos de la publicación de este libro, por un lado, porque supone “un ejercicio de memoria viva que deja por escrito para futuras generaciones este episodio brutal que nunca debió producirse” y por otro lado, porque el propio Parlamento de Navarra reconoció como válida la cifra de asesinados recogida en esta publicación en su Resolución sobre el recuerdo, reconocimiento y reparación moral de las personas fusiladas y represaliadas durante la Guerra Civil en Navarra del 10 de marzo de 2003.
Pese a ello, Ruiz apunta que queda mucho trabajo por hacer, como reconocer la represión que sufrieron las mujeres durante la guerra civil. Con motivo del 25º aniversario de la edición de este libro AFAN, Euskal Memoria y Altaffaylla realizarán hoy a las 12 horas en los bajos del Ayuntamiento de Tafalla un homenaje a todos los fusilados de Navarra.
Homenajeados ayer en Tafalla los asesinados y represaliados en 1936
Carmelo Armendáriz
Noticias de Navarra
El acto se realizó en el zaguán del Ayuntamiento y contó con una exposición
Se recordó también el 25º aniversario de la edición del libro ‘Navarra 1936. De la esperanza al terror’
Varias decenas de personas se dieron cita en el mediodía de ayer en el zaguán de la casa consistorial de Tafalla y en los soportales de la plaza de Navarra para rendir un emotivo homenaje a todos los asesinados y represaliados en el año 1936, en los inicios de la Guerra Civil española. Muchos de los asistentes eran descendientes directos, familiares y amigos de quienes padecieron la persecución y el escarnio en aquellos fatídicos años.
tafalla. El acto estaba organizado por la Asociación de Familiares de Asesinados Navarros (AFAN), la Asociación Cultural Altaffaylla y Euskal Memoria y se convocaba como culminación a un año en el que se ha conmemorado el 75º aniversario del golpe militar de 1936 contra la II República y el 25º aniversario de la publicación Navarra 1936. De la esperanza al terror, en la que se han recogido los nombres y los lugares de más de 3.000 ciudadanos y ciudadanas navarras que fueron asesinados en aquella triste contienda civil.
Los primeros en intervenir en este homenaje fueron Mª Jesús Alfaro y Pedro Leralta, ambos ediles de Bildu en el Consistorio tafallés, que en castellano y en euskera explicaron los motivos de esta convocatoria, con especial recuerdo a las 37 personas que fueron fusiladas en Tafalla y a las 502 de esta comarca que forman parte de los más de tres millares de asesinados en Navarra, por sus ideas socialistas y republicanas. El representante de Altaffaylla, Juan Carlos Berrio, reivindicó la memoria de aquellas personas y las puso como ejemplo “para mantenernos unidos hasta alcanzar los ideales por los que aquellos antepasados nuestros perdieron su vida, la defensa de nuestra cultura y de nuestra lengua y el derecho de todos los pueblos del mundo a vivir en libertad”.
Posteriormente, el joven Ioar Labat bailó un aurresku de honor, interpretado por un grupo de txistularis, ante la placa colocada hace cinco años en el zaguán del Ayuntamiento en la que se recuerda a los tres concejales tafalleses asesinados en 1936: Cipriano Sola, Pedro Martinena y Saturio García, además del resto se fusilados. Descendientes de aquellas víctimas depositaron un ramo de flores en recuerdo a todos ellos. Varios de los asistentes enarbolaron banderas republicanas, la de Navarra, la ikurriña y la de la CNT. Tras entonar los cantos de La Internacional, el Eusko Gudariak y ¡vivas! a la República, también tomaron la palabra familiares descendientes de aquellos asesinados, como Josefina Campos y Carlos Ochoa, con lecturas de poesías, valoraciones de los hechos acaecidos y una invitación a recuperar y mantener la memoria histórica y el deseo de que hechos como aquellos no vuelvan a suceder nunca más.
Este acto se complementó con una exposición de paneles y de fotografías titulada Esclavos del franquismo que quedó instalada en los porches de la plaza de Navarra y en el interior de la plaza del Mercado, donde también se reunieron varias decenas de personas en una posterior comida de hermandad.
* Noticias de Navarra









