Los partidarios del superpuerto lo justifican porque se triplicaría el tráfico de mercancías. La otra razón es la regeneración de la bahía. Con este último argumento se reconoce implícitamente que las actividades del actual puerto han degenerado el paisaje natural. No parece muy creíble que sea la sensibilidad naturalística la que les lleve a apoyar la creación del puerto exterior. Lo de la regeneración de la bahía parece una excusa para perpetuar un modelo de economía de crecimiento ilimitado. Como si esa triplicación en mercancías viniese a suplir una carencia inaplazable, de la cual dependiese nuestra subsistencia. Algunos creemos que más bien es todo lo contrario. Que ya tenemos más que suficiente con las mercancías actuales, que han conseguido colmatar los vertederos de basura, y no por ello somos más felices. Añoramos otra forma de estar en este trozo de planeta tan bello que nos ha tocado.
http://www.diariovasco.com/v/20111110/opinion/cartas-director/puerto-mercancias-20111110.html





