Mi médico me ha recetado un congreso. Le fui que no podía con las coplas, aquejada de malestar en todo mi lado izquierdo por la vuelta a este gallinero que es el nuevo curso foral. A ver si me contraindicaba las declaraciones de los políticos y me prohibía seguir las triquiñuelas de sus pactos, sus dietas milagro y sus tramposos análisis económicos.
“A ti lo que te pasa es que te duele la actualidad -me diagnosticó-; te voy a prescribir un congreso de historia para que te cures distrayéndote un poco de la cruda realidad. O mejor, van a ser dos.”
Así que, bien mandada, mañana me voy para la Universidad de Oñate, a volver los ojos quinientos años atrás al II Congreso de Historiadores de Navarra organizado por Nabarralde en la que fuera desde 1542 la primera universidad de Euskal Herria. Dice el prospecto que en los tres días que dura y con una veintena de especialistas, nos ilustrarán sobre la relación de los distintos territorios vascos con Navarra a lo largo de la historia, y del triste papel que desempeñaron en la invasión del duque de Alba, además del tratamiento del tema en los textos escolares o de la situación de las mujeres en aquella época.
La segunda dosis es para la próxima semana: el 21 y el 22 en Bilbao, el Congreso Internacional Oreina Urkian Kanata, tras la estela de la de los balleneros vascos, sobre el patrimonio cultural y genético de los vascos y de los nativos americanos del Atlántico Norte, de la mano de la UPV y de Jauzarrea, el Fondo Cultural que dirige desde Arraiotz, en Baztan, el fotógrafo Xabi Otero.
Como un bálsamo va a ser: volver al siglo XVI, a los cazadores de ballenas y los pescadores de bacalao, a imaginar su encuentro con los indígenas y a repasar el vocabulario algonquino-vasco en que se entendían. Además de por los cafés y por los encuentros en los pasillos, desde aquí les comparto la receta.
Los congresos suelen ser lugar de encuentro y debate, de intercambio razonado de pareceres, de difusión de ideas y opiniones. Lo más parecido a lo que debería ser la arena política y el funcionamiento de una sociedad con veintiún siglos de civilización. Lo menos parecido a lo que se refleja en nuestra zaborrera realidad mediática.
http://www.noticiasdenavarra.com/2011/09/15/opinion/columnistas/ganado-suelto/doble-dosis






