Starky y Hatch, Mortadelo y Filemon y los hombres de Harrelson

Anoche se emitió el penúltimo capítulo de la serie más vista en la España del siglo XXI: STARKY Y HATCH. En el episodio se aprecia la discusión histórica entre la estelar pareja de policías: quién es el poli bueno y quién es el poli malo. Quién ha reprimido más, ha encarcelado más, ha dispersado más, ha torturado más, ha disuelto más, ha ilegalizado más, ha mentido más y ha promocionado y protegido más manis fascistas. Se enfadan, ¡no lo duden! Pero “dont panic!” la sangre (la de los estelares protagonistas por supuesto) no llegará nunca al río, o sea al plató. En el fondo son amigos, colegas, compañeros, policías. Todo en uno y todos para uno. Tanto dentro como fuera de plató.

Les adelanto una noticia. Los Hombres de Harrelson querían participar en la serie pero la productora estatal (la misma para Starky que para Hatch) ya les comentó que en todo caso esta vez solo les permitirían un pequeño cameo en el que, en el caso de que el poli bueno se vea apurado ante el poli malo (¿por cierto quién es quién?), los Hombres de Harrelson podrán echar una mano y salir al final del final de los créditos finales.

Elegir quién ha hecho mejor de poli bueno o de poli malo es complicado. No basta con recordar todos los capítulos de esta larguísima serie (versión española de la original norteamericana) que lleva emitiéndose la friolera de 30 años. El hecho de hacer un pequeño recuento estadístico sobre quién ha sido más veces poli bueno o poli malo no es suficiente, a veces como en la última época de la serie, el poli bueno ha sido realmente peor que el malo, a pesar de que decía menos tacos. Fijaos lo bueno que ha sido el poli bueno cuando hacía de malo, ¡que los detenidos cantaban incluso que eran malos sin saberlo!

Así es, el que creíamos que era el poli bueno (me lío entre si era Starky o era Hatch) era todavía mejor como poli, que el poli malo, malo, malo de aquella serie española en blanco y negro que veíamos de críos, como era… a sí: Melitón, GESTAPO de profesión. En aquella época los policías de la series eran muy violentos, no como ahora que son “democráticos y profesionales”.

En aquella serie predecesora, que se emitió durante, nada más y nada menos que 40 años, actuaban haciendo de detenidos y malos, algunos de los que hoy protagonizan a los Hombres de Harrelson, otra serie de polis buenos que no tiene tanto éxito ya todos van de buenos, poca emoción, y por eso, Starky y Hatch les ha comido la tostada, ya que es el buque insignia de la productora.

El fallo de ambas series es que son muy predecibles. No podemos olvidar como otros prestigiosos agentes del celuloide como Mortadelo y Filemón terminan sus series chocando con el coche en la huída contra el muro en el que acaban todas sus aventuras, Euskal Herria. Ni el franco Inspector Gatchet ha podido nunca hacer nada. La serie toco a su fin hace tiempo y Starky y Hatch pese a estar en horario estelar tienen los pies de barro, les quedan “dos telediarios”.

Por eso, para premiar a la audiencia que participe, la productora sortea regalos (que probablemente nunca reciban los televidentes que voten). En los créditos del final del capítulo del domingo, podrán votar por uno de los dos. Deberán elegir quien ha sido poli bueno o poli malo, pero solo entre Starky y Hatch. Los Hombres de Harrelson también pueden ser votados pero es probable que no tengan ningún protagonismo al margen del posible cameo que les ofrecen.

Es importante una última idea. Pueden votar o no. No se lleven a engaño, aunque puedan elegir entre Starky y Hatch, entre el poli bueno y el poli malo, lo importante no es quien es el bueno y quien el malo, sino que los dos son polis. Por lo tanto sepan que el coste de la llamada es tan alto que no importa quien de los dos gane, ya que los dos, bueno o malo, son polis, por lo que la serie seguirá como hasta ahora.

Si no votan se ahorran el coste de la llamada, puede que los productores se den cuenta de que las audiencia no son las que debieran y al final retiren esta serie yanqui-española que tantos años lleva sin aportar nada nuevo.

Otra opción es que no enciendan la tele, pasen de la serie y empiecen a ir al teatro, porque dicen que han repuesto el remake de la histórica producción -bASKE bizi, sentitu, pentsatu, egin…2012 República de Navarra- y se va a poner de moda. Además no tiene polis.