Afortunadamente, vemos como proliferan de día en día los trabajos que escribidores y modestos opinadores –y por supuesto escritores-, dedicamos a la necesidad, por no decir urgencia, de reinstaurar la soberanía de Vasconia.
Por una parte, el estado español se ve inmerso en un desastre económico estremecedor. Y el futuro que se barrunta no es muy halagüeño.
Desastres, que salvo momentos puntuales -como se ve engañosos- de una cierta bonanza, acaban mostrando la cruel realidad de ese desbarajuste secularmente endémico, que ha reflejado la economía española. Un sistema, el económico, fundamentado en unas estructuras decimonónicas, injustas y sobretodo, irracionales y descabelladas.
Y es bien preocupante que este sistema socio-económico que esta rompiendo a las personas y al propio país, no promueva más severas movilizaciones… Se ve que en España es fácil y gratis desmovilizar a las masas…
Para Euskalherría y para Cataluña, el estar involucrados contra nuestra voluntad en este patio de Monipodio que esta resultando España, ha resultado nefasto. Vascos y catalanes hemos demostrado suficientemente, que cuando se nos permite organizar libremente y sin interferencias de Madrid, nuestros recursos, nuestras cotas de eficiencia –internacionalmente reconocidas-, son evidentes. Tenemos bien claro, que a nuestra solvencia económica como pueblo, sólo le falta eso, la emancipación.
Tampoco la madurez política de la sociedad española, aporta una mínima señal para abrigar una ligera esperanza de que con semejante substrato pueda germinar un estado verdaderamente democrático.
Se ha llegado a un bipartidismo demoledor, “tanto monta monta tanto…”. Una alternancia estéril de la que no cabe esperar ningún progreso. Pura farsa democrática donde se aniquila la voluntad ciudadana.
Y pienso que una democracia corrupta, a la larga puede ser más dañina que una dictadura.
España en estas condiciones, ningunea los derechos del ciudadano. Imposible pues para nosotros los vascos soñar con una sociedad democrática dentro del contexto hispano.
Otros muchos aspectos cabría considerar, como por ejemplo el relativo a que los vascos podamos tener voz propia en el contexto internacional. Y por supuesto y el más definitivo, el poder ejercer libremente nuestra voluntad como ciudadanos.
Pero quiero resaltar y probablemente este sea el motivo de mis reflexiones, el sentimiento de asco que me ha producido una tertulia que me pilló de sopetón por el puñetero vicio del zapeo…
Y no es que sea nada nuevo, porque me imagino que el elenco de burradas y soflamas que expulsa desde sus vomitorios el buitrerío franquista y ultramontano y ostrogodo… no acabaríamos con los epítetos… ya a pocos extraña. Y que estos sinvergüenzas que se ponen el mundo por montera, impunemente, nunca dan cuenta de sus insultos e improperio a ningún juez. Y que probablemente muchos jueces se encaman con ellos. Y que no sabemos hasta donde se sustentan estos energúmenos mentales con el dinero público que chupa la iglesia.
Oyéndoles, es bien fácil entender como se gestó la cruzada o burrada genocida franquista.
Sólo por dejarles sin voz deberíamos independizarnos.
Lo más tétrico, es que sus mensajes, acento más o menos, son los que están dictando la política del partido hoy en el poder.
Mentes así, son las que llevaron a cabo la limpieza étnica y cultural que se plasmó a lo largo de los siglos en España y en otros confines del mundo mundial.
Así se explica el carácter represor de la diversidad original, lingüística y cultural con la que el imperio, donde no se ponía el sol, configuró su carácter nacionalcatólico. Carácter omnipresente tanto en el franquismo, como, incido en ello, en los partidos políticos de la derechona española.
Porque lo que asusta es que esta caverna mediática, se ha entronizado como los prebostes de la economía, preceptores de ética, el “tu autem” de la politología, el oráculo de las conductas sociales…
Fatuos, soberbios, cortomentales, recalcitrantes, vividores, venenosos, envidiosos, violentos, intrigantes, insolidarios… De todos estos valores y muchos más, pienso que deben estar preñados sus “curriculum vitae”.
Y es cierto que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. De acuerdo. Pero de vez en cuando tampoco nosotros nos vamos a privar de los goces orgásmicos que ejercen ellos con sus insoportables diatribas.
Miremos por donde miremos, los vascos necesitamos oxígeno democrático. Euskalherría ha de emanciparse para construir el estado soberano de Navarra. Ya.
Publicado por Nabarralde-k argitaratua








