Sudán del Sur: el país 192

Sudán del Sur se convirtió el pasado mes de julio en el país 192

 

Reducir el conflicto de Sudán a una guerra entre un Norte musulmán y explícitamente fundamentalista y un Sur cristiano y animista es una simplificación, aunque no hay duda de que la realidad étnica de Sudán ha sido desde siempre un factor clave. De los cerca de 43,2 millones de habitantes que tenía el Sudán antes de la secesión del Sur, el 75% eran musulmanes, el 10% eran cristianos, mientras que el 15% restante pertenecían a creencias tradicionales africanas. Si distribuimos el Sudán en cuatro sectores, podemos identificar el Norte o centro-norte, de abrumadora mayoría musulmana y de araboparlantes; Darfur, con los fur como grupo étnico predominante, el Kordofán meridional, donde además de los Nubian habitan una treintena de grupos étnicos que hablan lenguas kordofaneses, y finalmente está el Sur, marcado por una diversidad de pueblos similar, aunque el pueblo más representativo es el dinka, etnia a la que pertenecen tanto el líder histórico del movimiento por la independencia del Sudán del Sur, John Garang, como su sucesor, Salva Kiir.

 

Con todo, también hay que tener presente que este conflicto ha espoleado diferentes movimientos rebeldes a lo largo del país y ha producido escenarios de enfrentamientos en las montañas Nuba, el Nilo Azul, Sudán del este y Darfur, al oeste. Por todo ello es más adecuado hablar de múltiples guerras civiles y no de una guerra de independencia de Sudán del Sur.

 

Una larga guerra

 

Los sucesivos gobiernos de Jartum se han esforzado repetidamente en imponer una línea oficial del islam de carácter rigorista, a menudo ignorando las necesidades del Sur y de otras regiones de la periferia del país. El punto más álgido de este proceso llegó en 1983, cuando el gobierno del presidente golpista an-Nimeiry ordenó que se implantara la ley islámica, la sharia, en todo el conjunto del país.

 

En cualquier caso, los antecedentes de la lucha por la independencia del Sur se remontan al último tramo de la época colonial. A partir de 1962, el movimiento rebelde Anya-Nya llevó a cabo una guerra feroz contra el Estado sudanés que culminó con los acuerdos de paz de Addis Abeba (1972), en los que se reconocía la autonomía del Sur. Pero en 1983 el gobierno de an-Nimeiry se desvinculó de aquellos acuerdos y una rebelión iniciada por antiguos componentes de los Anya-Nya consiguió el apoyo del coronel John Garang.

 

Aquellos hechos dieron paso a 22 años de guerra ininterrumpida. El Acuerdo General de Paz de enero de 2005 proporcionó las bases para el referéndum, que finalmente tuvo lugar en enero de 2011. De momento, se establecía un reparto de poderes para las partes, se entregaba una amplia autonomía al Sudán del Sur y se acordaba un alto el fuego permanente. Lo cierto es que aunque últimamente la intensidad de los combates se ha reducido, la región no conoce una paz duradera.

 

El control de los recursos

 

En realidad, sin embargo, toda esta lucha política es un aspecto más de la lucha por los recursos, particularmente el petróleo y el agua, pero también por las tierras cultivables y el ganado. El petróleo, que es abundante en la región de Bento, es muy importante para la economía del país. También la República del Sudán se beneficia de este recurso a través de un oleoducto que recorre 1.500 kilómetros hasta Puerto Sudán. El país es especialmente sensible a los desastres naturales, como la terrible sequía que condujo a una hambruna sin precedentes en los alrededores de Bahr al-Gazal, al Sur, en el año 1998. Durante los últimos años, en la lucha por los recursos se ha añadido un amargo enfrentamiento por el control de la ayuda internacional, así como un uso político de los proyectos de desarrollo regional. En cuanto a la ayuda, el gobierno de Umar al-Bashir ha restringido el acceso de los convoyes a determinadas áreas en conflicto con el objetivo de que sea el gobierno y no los cooperantes quien controle la llegada de artículos de primera necesidad.

 

Las perspectivas

 

Existe todavía un peligroso número de puntos calientes en la zona. Uno de los aspectos más espinosos es la demarcación fronteriza que limita Sudán propiamente dicho y Sudán del Sur, en particular la provincia de Abyei, de mayoría dinka. Aquí, la principal fuente de riqueza son las tierras de pasto. Durante la primavera de 2011 continuaban activos distintos focos de rebeldes, particularmente cerca de la frontera norte. Pero, ¿quiénes son estos rebeldes? Algunos de ellos son grupos escindidos del indisciplinado ejército sur-sudanés, otros antiguos beneficiarios de las políticas oficiales que han visto sus expectativas frustradas. Sin embargo, el Estado en construcción, con unos indicadores socioeconómicos alarmantes, se libera del principal escollo, un Norte que mira hacia el mundo árabe e ignora las aspiraciones y las necesidades del Sur. Esperemos que Sudán del Sur sepa gestionar la diversidad mejor de lo que en su momento lo hizo Jartum.

 

 

Cronología

 

1885. Muerte de Charles Gordon, administrador colonial (angloegipcio) en Jartum, a manos de las fuerzas lideradas por Muhammad Ahmad, mahdi del Sudán.

1898. Dominio efectivo de los angloegipcios. El mahdismo es golpeado de muerte en Omdurman.

1916. Conquista por parte del ejército angloegipcio del sultanato independiente de Fur, que domina toda la región de Darfur.

1956. Los británicos se retiran de Sudán. Independencia del país.

1962. Guerra civil en el Sur promovida por el movimiento Anya-Nya.

1964. Los islamistas toman el poder en la capital y expulsan el general Abboud.

1972. Acuerdos de paz de Addis Abeba en que el Sur obtiene el autogobierno.

1978. En la provincia de Bento, en el sur de Sudán, se descubre petróleo.

1983. Rebelión de Sudán del Sur liderada por el Ejército Sudanés Popular de Liberación SPLA de John Garang. Paralelamente, el gobierno del presidente an-Nimeiry ordena la imposición de la sharia en el conjunto del Estado. El conflicto se alarga durante 22 años.

1989. Bashir, por medio de un golpe de estado, alcanza el poder en Jartum y, aliado con el Frente Islámico Nacional, inicia un intenso proceso de islamización del país.

1995. El presidente egipcio Mubarak acusa al régimen islamista de Sudán de estar detrás de su intento de asesinato.

1998. Los Estados Unidos lanzan misiles sobre una planta farmacéutica en Jartum con el argumento de que se fabricaban armas químicas. Sequía y crisis humanitaria en el Sur de Sudán, en la región de Bahr al-Gazal.

2003, febrero. Estallido del conflicto en la región de Darfur, al oeste del país. Brutal intervención de las Janjaweed, las milicias progubernamentales.

2004, abril. El secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, hace saltar las alarmas al hablar del genocidio de Darfur. En el recuerdo, resuenan los hechos de Ruanda.

2005, enero. Acuerdo General de Paz (CPA) entre Jartum y los principales grupos rebeldes del Sur, con el SPLA a la cabeza. En agosto, el líder de los rebeldes, John Garang, muere en un accidente de helicóptero.

2006, 31 de agosto. El Consejo de Seguridad de la ONU adopta la resolución 1706, que autoriza el despliegue de 22.500 soldados y policías para detener los enfrentamientos en Darfur.

2006, noviembre. Conversaciones en Addis Abeba entre la UA, la ONU y el gobierno sudanés. Se alcanza un “Acuerdo entre caballeros” que establece una fuerza combinada de la ONU y la UA. Mientras tanto, los enfrentamientos persisten.

2007, 31 de julio. Resolución 1769 de la ONU, que autoriza oficialmente el establecimiento de una operación conjunta UA-ONU en Darfur llamada UNAMID.

2007, 16 de marzo. El presidente Bashir dirige un escrito desafiando a Ban Ki-moon en la que rechaza de pleno la fuerza de interposición. Finalmente, el 17 junio, Bashir firma un “acuerdo incondicional” y acepta los términos del acuerdo de noviembre del año anterior.

2008, enero. Finalmente, la UNAMID toma el control de Darfur. En marzo, John Holmes, de la misión humanitaria, declara que “pueden haber muerto 300.000 personas como consecuencia del conflicto de Darfur”.

2008, julio. El Tribunal Penal Internacional de La Haya reclama la detención de Bashir por crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en Darfur. Jartum rechaza los cargos.

2010, julio. El Tribunal Penal Internacional de La Haya emite una segunda orden de arresto, ahora con cargos de genocidio, sobre Bashir.

2011, enero. El Sur decide en referéndum la escisión del país, y culmina así la separación y la formación de Sudán del Sur.

2011, 9 de julio. El país logra la independencia plena el 9 de julio de 2011. Se pone fin a una larga guerra olvidada que sólo entre 1983 y 2005 causó 1,5 millones de muertos y más de 4 millones de desplazados. En Sudán del Sur, sin embargo, numerosos grupos alzados siguen activos.

2011, 23 de julio. Muere en circunstancias misteriosas el coronel rebelde Gatluak Gay.

 

Para saber más:

Robert O. Collins, ‘A History of Modern Sudán’, Cambridge, Cambridge University Press, 2008.

Douglas H. Johnson, ‘The Root Causas of Sudán s Civil Wars’, The International African Institute / James Currey / Indiana University Press / Fountain Publishers / EAEP, Oxford, 2004.

Jean Sellier, ‘Atlas de los pueblos de África’, Paidos, Barcelona, 2005.

 

Este artículo se publicó en el número 109 del SÀPIENS (octubre de 2011).