Euskadi-Euskalherria, dispone en la actualidad de cinco aeropuertos. No nos privamos de nada. Así como en cada ciudad hay una catedral, que menos que contar con un aeropuerto en cada territorio, sea o no necesario. Y aquí viene el chiste. Llevamos unos meses, tal vez algún año atrás que la meteorología nos es adversa para el despegue y aterrizaje de aviones; y hete aquí que uno de los aeropuertos, significativamente el más importante -el de la gaviota, paloma o pajarraco, ¡vamos!, el aeropuerto de Loiu- se queda parado sin vuelos porque los vientos le son adversos y el chiste viene cuando obligan a los vuelos a regresar al punto de origen o aterrizar en los aeropuertos de Zaragoza o Barcelona… Ahora que se les llena la boca a los políticos cuando hablan de duplicidades, que sonrojo deben padecer que para una quintuplicidad que existe encima no la utilizamos adecuadamente. Un poco de seriedad e hincarle el diente al tema de los aeropuertos -Aena, el Estado o quién sea el responsable- no vaya a suceder aquello que dice el refrán que quien mucho abarca poco aprieta.





