La noticia más importante de la jornada de votación de ayer en Cataluña es que España ha perdido la autoridad sobre el territorio catalán.
En abierta contradicción con una norma básica de la interacción eficaz, que dice que no hagas nunca amenazas que no puede ejecutar, el gobierno español dijo a los cuatro vientos que la consulta no se haría (recordemos que calificaban de ilegal el hecho de que la gente votase).
Y se ha hecho.
Y ha quedado claro que el gobierno español es impotente para evitar que más de dos millones de personas vayan a las urnas a depositar sus votos.
Esto es perder la autoridad. Esto es demostrar que no tienen capacidad para gobernar un territorio.
Y es un punto de inflexión que pasará a los libros de historia.
El contraste entre la imagen del Presidente Mas respondiendo a los medios de comunicación internacional en cuatro idiomas, y el individuo Rajoy, enviando un esbirro con cargo ministerial a comparecer ante las cámaras de una sola televisión domesticada y reducida a folleto propagandístico de una banda en avanzado estado de descomposición, es sencillamente brutal.
Un símbolo sobresaliente de la insoportable mediocridad de una clase política, la española, que ni sabe de política ni tiene ningún tipo de clase.
http://www.suay.cat/2014/11/resum-minimalista-del-9n.html







