Paralización del recrecimiento del pantano de Yesa

Miles de personas reclaman la paralización del recrecimiento del pantano de Yesa

Nicolás Pérez

Exigen que los vecinos de alrededor de la presa puedan “vivir tranquilos”

Miles de personas se manifestaron en la tarde de ayer para reclamar la paralización del recrecimiento del pantano de Yesa. El representante de la Asociación Yesa + No Lanak gelditu de la Comarca de Sangüesa Iker Aramendía, declaró: “Ya vale de inseguridad aguas abajo; ya vale de expropiar al que está aguas arriba; es una situación que están alargando, que se ve que no se puede echar adelante y, además, hay alternativas. Si empiezan a trabajar con ellas, vamos a poder permitir que se riegue y vamos a tener seguridad aguas abajo y que hay una situación de equilibrio, tranquilidad para los pueblos de alrededor y justicia”.

La marcha fue convocada por la citada asociación, la Asociación Río Aragón, y URA-Nueva Cultura del Agua; y recibió el apoyo, entre otros, de EH Bildu, I-E, Geroa Bai, EQUO Aragón y Navarra, CHA, ELA, LAB, CGT, Greenpeace, Sustrai erakuntza, Ecologistas en Acción, o Ekologistak Martxan.

Alrededor de las 17.30 horas, los manifestantes partieron desde la antigua estación de autobuses rumbo a la Plaza del Castillo. Durante el trayecto, tras una pancarta que rezaba Stop recrecimiento Yesa, por seguridad ni un metro más, los manifestantes gritaron consignas como “Este pantano lo vamos a parar”, “Por seguridad, ni un metro más” o “Que Yesa no, que no, que no, que no”. Aramendía denunció que el “deslizamiento continúa” y que “el nivel 1 de emergencia sigue vigente y aquí no pasa nada”. “Llevamos ya casi año y medio desde el desalojo de las urbanizaciones de Yesa sin previo aviso debido al deslizamiento de la ladera derecha, ya se han gastado 25 millones de euros trabajando día y noche los siete días de la semana y todo sigue igual”, afirmó el representante de la Asociación Yesa.

Desde esta asociación consideran, tal y como proclamaron en un manifiesto leído en la Plaza del Castillo, que “cada vez queda más al descubierto que el objetivo de esta obra no es otro que el trasvase del Ebro”. Asimismo, conciben este proyecto como “desastroso para el medio ambiente y para los pueblos, para las arcas públicas y los ciudadanos de a pie, pero otro gran negocio para las empresas conchabadas con los político que gobiernan”.

También hubo duras críticas para la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) que, según la Asociación Yesa + No, está “al servicio de las multinacionales, el Ministerio de Medio Ambiente cubriéndole las espaldas y los gobiernos de Navarra y Aragón, mirando para otro lado”.

Por todo ello, ayer lucharon por “un escenario en el que el agua embalsada sea menor, que permita regar con embalses laterales en canal de las bardenas y que permita vivir tranquilos aguas abajo”.

 

 

 

Una marcha pide en Iruñea la paralización del recrecimiento del pantano de Esa

Naiz.info

Una manifestación con vecinos de distintas localidades de Nafarroa y Aragón ha pedido este sábado en Iruñea la paralización del recrecimiento del pantano de Esa.

Ni un metro más por seguridad» era el lema de la pancarta que encabezaba la marcha y en la que se han visto carteles con los nombres de más de treinta localidades que se ven afectadas por estas obras.

Otros aludían a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), a la que calificaban de «mentirosa», y alguno más indicaba que «si tan segura es la presa de Yesa, que venga el director de la CHE a vivir a Sangüesa».

Durante el recorrido los manifestantes han coreado gritos como «No al recrecimiento, hay alternativas», «Este pantano lo vamos a parar» y «Yesa no, que no, que no».

La manifestación ha terminado ante la sede del Gobierno foral, donde se ha dado lectura a un comunicado en el que han destacado «la unión de Navarra y Aragón, aguas arriba y aguas abajo» del pantano, frente a un proyecto que «tendría que haber caducado hace muchísimo tiempo».

Han recordado al respecto que hace ya 15 meses que fueron desalojadas algunas urbanizaciones por deslizamientos en la ladera derecha. Tras calificar de «vergonzante» la actitud de la CHE han asegurado que el objetivo de recrecimiento «no es otro que el trasvase del Ebro», un «desastre» para el medioambiente, los ciudadanos y las arcas públicas «pero otro gran negocio» para las constructoras, «a las que se les consulta si las obras pueden continuar».