Moldavia, pequeño país, gran dilema

Moldavia, un país con una superficie muy parecida a la de Cataluña se erige en el corazón de la Europa del Este como estado independiente desde 1991. Sin salida al mar y atrapado en forma de sándwich 1 entre las vecinas Rumanía y Ucrania, Moldavia intenta entenderse a sí misma, y, configurar una identidad nacional propia dentro del espacio postsoviético.

Mapa de Moldavia que ilustra las diferentes regiones del país:

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Con la caída de la Unión Soviética, las diversas Repúblicas constituyentes (en total 15) decidieron iniciar sus caminos de forma separada declarando cada la independencia y modificando así el mapa geopolítico de Europa.

Entre estas nuevas repúblicas independientes, algunas de ellas iniciaron el camino de la integración Europea durante la entrada del nuevo milenio, convirtiéndose finalmente en miembros de pleno derecho de la Unión Europea en 2005. Es el caso de los Estados Bálticos: Estonia, Letonia y Lituania. Otros prefirieron alienarse con Rusia desde un inicio, como sería el caso de Bielorrusia y otros quedaron en medio debatiéndose entre cuál era el camino que debían seguir.

En el caso de Moldavia, diversas condiciones han implicado que su cohesión como Estado-nación haya sido, cuando menos, compleja. Históricamente en parte del territorio conocido como Besarabia, hay quien reclama que Moldavia debería anexionarse a Rumania. Es lo que estos partidarios llaman la “Rumuinia Mare” (“la Gran Rumanía”). También la cuestión del idioma ha traido controversia con el polémico debate sobre si el moldavo es rumano u otro idioma; además del bilingüismo rumano/moldavo-ruso. Hoy el tema candente en Moldavia son las protestas iniciadas en 2015 contra la corrupción institucionalizada desde el Gobierno.

 

Transnistria

Aparte de todo esto, si hay un reto que hace que la situación de Moldavia sea tan compleja, este es sin duda el caso de Transnistria. Paralelamente a la declaración de independencia de Moldavia, en el Este del país se produjo otra declaración. Separados por el río Dniéster (de ahí el nombre de la región), los llamados “separatistas” se hicieron fuertes usando el ejército soviético (que nunca ha abandonado el territorio) creando un nuevo Estado que no ha sido reconocido todavía por ahora por ningún miembro de la comunidad internacional.

Este Estado, no se constituyó con base en una identidad propia, sino que los “nostálgicos” de la Unión Soviética, rechazaron dejar de formar parte de una de las grandes potencias mundiales para pasar a ser ciudadanos de uno de los Estados más pobres del Continente. Esto llevó a una guerra civil en el territorio que se intensificó en 1992 y que terminó con la derrota del ejército moldavo, y que significó un alto el fuego que congelaba el conflicto, y la independencia -de facto- de Transnistria.

 

Gagauzia

Por si era poco en un país de una extensión relativamente pequeña, existe además otro territorio, en este caso con una minoría nacional llamado “Gagauzia”. Los “gagaüzos” hablan un idioma túrquico pero a diferencia de otros pueblos turcófonos profesan la religión cristiana ortodoxa. Los gagaüzos ven con recelo la idea de que Moldavia pueda llegar a integrarse en la Unión Europea, porque esto podría acabar comportando una unificación con Rumanía. En caso de anexión a esta “Gran Rumanía” los gagaüzos consideran que serían mucho más vulnerables como minoría, y ya han advertido que se plantearían declarar su independencia.

GEOPOLITICA,CAT

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