Ayer hizo 472 años (27/10/1553) de la muerte en la ciudad suiza de Ginebra de quien yo creo que es el navarro más importante de la Historia: Miguel Servet. Y no murió de cualquier modo, sino en la hoguera, por no haber abdicado ni de su libertad de pensamiento, ni de su libertad de expresión ante la Inquisición católica primero, y ante el fanatismo protestante de Calvino después.
Su lema personal vale para cualquier tiempo y lugar: “Libertatem meam mecum porto” – Llevo mi libertad conmigo.











