Los escolares españoles estudiarán el Holocausto por ley gracias al Partido Popular que, vía enmienda a su propia reforma educativa, ha propuesto incluir como hecho histórico en el currículo la persecución y asesinato sistemático al que fue sometido el pueblo judío. Buena idea, si no fuera porque ese interés por la “Prevención y resolución pacífica de conflictos y valores que sustentan la democracia y los derechos humanos“, título de la disposición, no se practica de puertas adentro. Ese aliciente por que las nuevas generaciones conozcan lo que ocurrió bajo la ocupación nazi no tiene su réplica en el pasado de España. Los crímenes de la dictadura de Franco siguen siendo tabú para muchos, a pesar de los años transcurridos. Los mismos, prácticamente, desde que finalizó la dictadura salazarista, aunque esta concluyó con una revolución y el régimen de Franco terminó con la Transición. Hace unos días tuve la oportunidad de visitar la fortaleza de Peniche (Portugal), usada por Salazar como prisión para encarcelar a los opositores al régimen, y convertida hoy en un museo sobrecogedor donde se muestran, no solo las condiciones infrahumanas en las que vivían los presos, sino también sus propios testimonios, mientras se relata sin eufemismos las claves de este negro periodo en la historia portuguesa. Al término de la visita, una pregunta clara nos vino a la cabeza: ¿cuántas cárceles donde se recluyó a los presos en la época de Franco se pueden visitar hoy día?
Ana Úrsula Soto
Noticias de Gipuzkoa







