Los ciudadanos del estado llano estamos viviendo en una auténtica encrucijada. Diríamos que la situación presente es una auténtica aventura social, económica y política.
Llevamos alguna centuria, en que los partidos, han cocinado la cosa pública y nos han guiado. Hoy, debido a la ignorancia, estupidez e ignorancia de muchos ciudadanos, sentimos que nos han dejado como humillados e inermes, ante unos horizontes que ocultan la más mínima ranura de luz.
Lo más preocupante es ser conscientes de nuestra dejadez o impotencia. Ver como instalados en el bunker, del poder con los potentes altavoces de sus medios tan corruptos, nos conducen como a borreguil manada…
Esta reflexión, no por repetida hasta la saciedad, deja de obedecer a una realidad, tan cruda como ignominiosa.
Cada vez somos más los que dudamos del sentido o de la necesidad de los partidos políticos.
Nacieron como entidades al servicio del interés público. Encaminadas a orientar al ciudadano, a impulsar su participación en la “res publica” y para hacer florecer los valores democráticos… Como valedores de los objetivos, proyectos y preferencias de las distintas sensibilidades ciudadanas… etc…etc…
Hoy, con todo descaro y sin posibilidad de coartadas, se han convertido en puras y duras empresas. Evidentemente con la diferencia de que los partidos, lo único que producen, son bulos, falsas esperanzas, pelotazos urbanísticos, desfalcos y mucha mentira…muuuucha. Todo ello, para, como viles delincuentes -igual que la más pura y dura mafia- robar al erario público.
Para mas inri, al propio tiempo, acceden a ese limbo perverso e impune de la oligarquía y de toda esa parafernalia de jueces, santones y oligarcas…
Pero a lo que voy. Porque todos decimos que algo hay que hacer y la mayoría no pasamos de lanzar filípicas al viento…
Un servidor es de los convencidos, de que los viejos estados europeos y sobre todo el carpetovetónico, son un auténtico patio de Monipodio. Tengo la convicción de que sin ser la piedra filosofal, la soberanía de los pequeños pueblos que los grandes estados se han engullido, supondría un hito.
Tengo la seguridad, de que los grandes estados, con su centralismo, chovinismo y tácticas imperialistas, nos ahogan y corrompen sin remisión… Necesitamos, sobre todo en Europa, un modelo de organización mas coherente, ágil y flexible.
Desde políticas centralistas, se destruyen iniciativas locales, ricas culturas y lenguas, mejores soluciones económicas. Ilusiones e identidades que a la larga se destruyen y no se promocionan…
La solidaridad de los pueblos, no se construye con políticas monolíticas impuestas, sino con el libre intercambio de las particularidades de cada pueblo. Y a eso si que estaremos siempre dispuestos.
Es mucho más simple y fácil organizar la economía y los destinos de Cataluña o Euskalherria, desde ahí, que desde el “quilombo” hispano de la corte. A este no hay Cristo, ni virgen del Rocío, que le zurza, ni siquiera el más cutre de los petachos…
A la ANC de Cataluña, hay que agradecerle que haya demostrado el mejor de los teoremas para resolver un conflicto de soberanía. Ella, y únicamente ella, ha sido con su espléndida escenificación de la voluntad de un pueblo, quien ha dinamitado la cómoda cachaza de los partidos.
Porque la verdad, los ciudadanos estamos hasta los mismísimos… de ver a los partidos con sus personalismos, con el “y tú más”, gastando saliva y nuestro dinero en salvas, para demostrarnos que ellos no están ahí para arreglar nada, sino para jorobarlo y complicarlo todo….
Quizás no sepan hacer otra cosa… Pues ¡oño…!, que se vayan…







