Motiva la presente el profundo desagrado que ha merecido la identificación de diversas acciones y medidas del Gobierno de la Comunidad Foral que continúan las políticas impuestas tras la conquista de 1512.
Parece ser que ya no es suficiente el apoyo a publicaciones negacionistas de la criminal conquista de 1512, donde de manera explícita visualizamos la obsesión por borrar de la memoria popular la verdad histórica e irrefutable. Para el UPN aquella memoria es un obstáculo para sus serviles relaciones con Madrid, como lo fué para el franquismo, que recurrió a mercenarios de la historia, como el fascista Víctor Pradera, reinvidicado por el adalid del amejoramiento Jaime Ignacio del Burgo, célebre por su vinculación a hechos de corrupción, como el caso Barcinas. Insisto, es manifiesto el accionar del Gobierno para mantener al Pueblo Nabarro en su condición de colonia a través de la imposición de un plan sistemático de imposición ideológica, en el cual el Relato Histórico adquiere relevancia como estrategia de dominación y sometimiento. confirma esta hipótesis la censura del Gobierno a la reinvindicación de la injusticia histórica de 1512. Otro punto de análisis es la redacción del Informe de la Guardia Civil sobre la educación nabarra en euskera, que constituye una persecución política a docentes similar a las listas negras del franquismo. Otra víctima de esta persecución es el Instituto de Iturrama al cual definen como “escuela de terroristas” demonizando a quienes se dedican a la noble tarea de educar a los jóvenes nabarros. Como dije líneas atrás, la conquista continúa.








