Juntos por el no

El título no es mío. Es un hallazgo de este diario, que hace unos días lo publicó a toda pastilla en la portada. Entonces aún no se había producido el encuentro de ayer que lo corrobora: la de Ciudadanos, el PP y el PSC ante el Tribunal Constitucional, de donde salían tras haber presentado un recurso para que el lunes no se celebre el pleno del Parlamento. De Ciudadanos y del PP nos lo esperábamos. Del PSC… también. Ernest Maragall, que había sido militante y dirigente muy principal, decía el otro día que la imagen le producía pena. No que le sorprendiera. De todas formas… que a Ciudadanos y al PP les causa estorbo el Parlamento y en general toda la arquitectura institucional de la Generalitat, ya lo sabíamos. Pensábamos, sin embargo, que el PSC no estaba afectado por el rechazo. Dejen que el Parlamento discuta, participen ustedes mismos en la discusión, y si luego encuentran que los acuerdos que se han adoptado violentan la ley o les desgarra una convicción ideológica o personal, siempre estarán a tiempo de recurrir a los tribunales. ¿Pero antes? ¿Impedir que el Parlamento parlamente?

Pero hay otras penas. Mientras la escena del portal del Constitucional es descabellada, la CUP afirmaba “en sede parlamentaria” y hablando con la presidenta de la casa, Carme Forcadell, que votarán negativamente la candidatura de Artur Mas como presidente de la Generalitat en primera y segunda vuelta: el lunes y el martes. Separados por el no.

El amigo y jurista Joan Queralt me recomienda no irritarme cuando escribo. Encuentra que no me favorece. A ver, no perdamos la calma. Los de la CUP saben o deberían saber que muchos de sus votantes, propios y en préstamo, se decidieron por su opción para que “presionaran a Mas”. No se acababan de fiar de su temple independentista, temían que a la hora de la verdad desfalleciese, y la opción de la CUP se veía como un reconstituyente. ¿Cómo presionarán a Mas, la cara visible del soberanismo aquí y fuera, si le impiden gobernar? Claro: la CUP ha hecho sus cálculos y debe haber visto que entre sus votantes tienen más peso los que no quieren ver a Mas ni en pintura. Ya ven qué negocio, los que querían que Mas fuera “presionado” por vía indirecta. Calma, Joan. Dios me guarde de comparar la CUP con el trío del Constitucional. Aún se vindicarían más y se harían más tercos. Ahora los resultados… La sesión que se quiere evitar por ley puede fracasar por política y de rebote mandar el proceso al botavante, palabra marinera dedicada a Mas. Dicen que los catalanes siempre fallamos en los momentos decisivos. No lo sé. No domino suficientemente la materia. Pero dudo que haya habido una ocasión como ésta.

EL PUNT-AVUI