¿La tercera vía es Navarra?

En España se está produciendo un cambio interesante. El gobierno y en general la clase política comienza a reconocer que no será nada fácil acabar con el proceso catalán y que ni tan siquiera lo será evitar el referéndum. Han perdido de manera miserable dos años y ahora se encuentran con las prisas. Les llegan presiones desde Europa, en el sentido de no abrir de forma estúpida un frente de inestabilidad e incluso los empresarios catalanes, de forma pública, sugieren ya que sin referéndum no hay solución. Los que predicaban que no nos harían caso ahora tampoco salen de su asombro. España tiene un nuevo rey y en el programa estrella de la CNN entrevistan a Mas hablando de si esto altera o no el proceso independentista. La realidad se va imponiendo.

¿Pero qué alternativa puede ofrecer España? ¿Qué alternativa a la independencia? ¿Qué alternativa teóricamente dirigida, o inspirada por el nuevo rey? Nadie sabe esto pero por ahí circula que quieren sacar del sombrero una ‘vía navarra’, que me cuesta ver y que no creo que sea atractiva pero que me dicen que hay quien piensa que serviría para ofrecer una salida a Cataluña sin la necesidad de reformar la constitución. Es una interpretación que a mí me parece excesiva. Pero dicen que importantes políticos y expertos la están trabajando con una cierta intensidad.

La cosa consistiría en interpretar el llamado ‘amejoramiento del fuero’ navarro como una relación confederal entre Navarra y España. Teniendo en cuenta el texto y las disposiciones que hay sobre el mismo dentro de la constitución española, hay base jurídica para decir que el fuero navarro no es un estatuto de autonomía como el que tienen los demás sino otra cosa. Y hasta parece que algunos juristas defienden que podría aceptarse que el fuero permitiría a Navarra considerarse un sujeto político diferenciado de España, lo que sinceramente me sorprende que sea así.

La operación diseñada ahora consistiría en ofrecer a Cataluña el mismo trato del que ahora disfruta Navarra, presentándolo con una interpretación política confederal pero desactivando de esta manera las reticencias de buena parte de la sociedad española ante una reforma constitucional. Explicarían que es un mecanismo que ha funcionado sin problemas durante décadas y que sólo habría que ampliar el número de autonomías que se rigen por este método.

La verdad es que me cuesta imaginar que funcione…

VLAWEB