Fracaso anunciado

Mikel_Sorauren

Es difícil por el momento determinar las razones que llevaron a U.S.A. a la intervención en Afganistán. En su día se aceptó universalmente que tal intervención constituía una respuesta al ataque de las Torres gemelas neoyorquinas. La fijación en Al-Qaida como polo organizador del Islamismo radical empeñado en la destrucción de los valores occidentales favoreció el empeño. El siguiente paso fue definir a Afganistán como base desde la que se produciría el ataque al Mundo libre.

El Afganistán de los talibanes, no obstante, representa una realidad apartada del Mundo de difícil encaje en un movimiento de aspiraciones universalistas como es el Islamismo radical. Para los yihadistas esos talibanes podían constituir un símbolo por su resistencia desde planteamientos islámicos a la influencia exterior. En cualquier caso esa resistencia parece obedecer a la idiosincrasia afgana. Territorio marginal de poblaciones aisladas que han expulsado siempre a sus agresores, no parece que los talibanes tengan una alternativa que rebase las fronteras afganas. Todo esto lo conocían los americanos y la presencia de Al-Qaida muy bien pudiera ser un simple pretexto para controlar un territorio convertido en estratégico por la presencia de las reservas petroleras más importantes de la Tierra.

Norteamérica decidió la intervención, al parecer refrendada por la comunidad internacional, pero al final han quedado en evidencia las insuficiencias. Los invasores no han derrotado a los talibanes. Como en anteriores ocasiones han debido funcionar factores antiguos. Los talibanes, más que yihadistas, son afganos celosos de su independencia  y una sociedad cerrada al exterior. Nunca aceptarán unos valores llevados por un ejército que empieza por destruir las casas y matar a cuanto se mueva. Al final reaparece el fantasma del Vietnam. Rechazo de la población afgana; recuperación generalizada de los talibanes; descrédito de los gobernantes impuestos que –todo hay que decirlo- no han modificado ninguna de las características históricas de la cultura afgana. No han conseguido en absoluto la aceptación por parte de la población y se han hundido en la corrupción.

El balance parece desastroso al no haber conseguido alcanzar ninguno de los objetivos. El huidizo Ben-Laden sin capturar y los talibanes controlando realmente el territorio. La posibilidad de que se mantenga un gobierno impuesto una vez sacadas las fuerzas occidentales del territorio es una ilusión. Los aliados parecen decididos a abandonar y ya han fijado fecha de salida. El resultado; riesgo de perder el control sobre un espacio que se revelará fundamental a medio plazo. Lo peor es la imagen de desorden dejada en la región; Afganistán destruido e Irak desorganizado, en tanto Irán sigue vigilando los propósitos agresores de U.S.A. A Norteamérica le resultará difícil el control de este espacio. Lo peor de todo parece por el momento la integridad de Al-Qaida y en todo caso del Islamismo radical que, al parecer, constituye una realidad cercana, e incluso interna, al mundo occidental.

 

Publicado por Nabarralde-k argitaratua