Una comisión de médicos forenses argentinos denunció ante la Asociación Médica Mundial que médicos forenses de la Audiencia Nacional no respetan las obligaciones deontológicas en caso de denuncia de tortura. En declaraciones en Bilbao, la forense argentina, Susana Etchegoyen, manifestó que son nueve denuncias concretas de las que da los nombres. Considera que esa práctica es el modus operandi de los forenses de la Audiencia Nacional a los que denuncian por colaboradores de tortura por no haber cumplido con su obligación de examinar a los detenidos que denuncian haber sido objeto de torturas en comisaría. Nos tienen que venir a descubrir desde el exterior prácticas ilegales de unos funcionarios que relegan sus obligaciones deontológicas a un lugar secundario para no poner en peligro su estatus. La ciudadanía, que siempre ha sospechado que esas prácticas crueles se producían, comprueba que tienen fundamento. Así se desmonta el argumento habitual de los mandos para negar cualquier trasgresión por parte de funcionarios policiales, defendiendo reiteradamente el trato exquisito en las comisarías y cuartelillos y que los terroristas tienen instrucciones para que denuncien sistemáticamente torturas para desacreditar a los cuerpos de seguridad. ¿No tienen nada que argumentar al respecto sobre las manifestaciones de los forenses argentinos los colegios médicos sobre el juramento de Hipócrates? Es sorprendente la contumacia de la dirección de la Policía y Guardia Civil en rechazar toda veracidad a estos hechos. Los forenses argentinos les acusan por la indefensión de sus colegas vascos que atienden a presos enfermos vascos, violando el secreto profesional al estar presentes funcionarios de prisiones, impidiendo que los presos estén solos cuando asisten a consulta médica. Los jueces de la Audiencia Nacional actuarán para aclarar lo que denuncian los forenses argentinos?
DEIA







