Rectificar a tiempo

El pasado día 27 de junio el director general de Renfe, Enrique Urkijo, decidió suprimir, a partir del 1 de julio, los viajes del AVE en el recorrido Toledo-Cuenca-Albacete. El motivo es de pura lógica, con 9 (nueve) viajeros de promedio al día desde su puesta en marcha en diciembre del pasado año la conclusión es, en palabras del alcalde de Toledo Emiliano García Page, un balance desastroso. Con una previsión calculada de 2.190 usuarios al día las perdidas, por el bajo número de viajeros, suponen 18.000 euros diarios que multiplicado por seis meses de explotación resulta un negocio ruinoso. El recorrido de dicho trayecto es algo menor que el de Pamplona-Madrid y el billete sale por 70 euros, en este momento nadie sabe, o al menos no lo dicen, cuánto va a costar el que a nosotros nos importa, pero fácilmente estará por encima del anterior.

Pese a no poder hacer una comparación mimética de los dos casos, no sería nada descabellado por parte de los responsables del proyecto el estudiar y tener en cuenta el caso castellano-manchego por sus similitudes con el navarro. Nosotros no hemos vivido los antecedentes a la construcción de aquella vía, pero podría asegurar que en los estudios precedentes a la obra (los 70 millones de euros del coste estarían justificados con los 2.190 usuarios diarios) todo sería de color de rosa y a los posibles detractores los tacharían de cavernícolas por estar en contra del ansiado progreso. Si las poblaciones no son muy inferiores a las nuestras, por simple deducción el número de viajeros que harán uso del tren también ha de ser muy parecido y si están hablando de unos costes de construcción de 3.000 millones de euros en el tramo navarro, además de los carísimos de mantenimiento (ya en los presupuestos de 2011 Diputación designó una partida por valor de 45 millones de euros para el TAV), ya me dirán durante cuánto tiempo veremos circular el dichoso TAV por nuestra herida tierra.

 

Publicado por Noticias de Navarra-k argitaratua