Raíles en el aire

QUIEREN construir castillos en el aire. Quieren levantar la estación del Tren de Alta Velocidad de Etxabakoitz sobre la nada. No lo digo yo, lo dice la Cámara de Comptos, eso sí, de manera menos metafórica. El plan supramunicipal que gestionan los ayuntamientos de Pamplona, Zizur Mayor y Cendea de Cizur prevé la construcción de 9.000 viviendas en dos millones de metros cuadrados, con cuya venta cuentan para sufragar la estación de marras. El órgano fiscalizador alerta de la «difícil gestión» de dicho volumen de viviendas en un contexto de crisis económica general, y del ladrillo en particular. Vuelvo a las metáforas: quieren construir castillos en el aire, sobre una burbuja inmobiliaria ya reventada, por lo que resulta más que probable -reprobable, por lo tanto, en más de un sentido- que cuando el castillo se derrumbe provoque un socavón, un boquete, un agujero negro de dimensiones cósmicas en las cuentas públicas, ya que el coste del plan de la estación del TAV -ojo al dato- es de 297 millones de euros. Insisto: no lo digo yo, lo dice la Cámara de Comptos, de nuevo de manera más prosaica, cuando alerta de «las consecuencias económicas que pueden derivarse de esa operación». El problema es que lo que diga la Cámara de Comptos les importa tanto como lo que diga yo, lo cual es una costumbre muy poco democrática, una irresponsabilidad y una sinvergonzonería, pues confirma que actúan mal a sabiendas. Podría poner mil ejemplos, pero elijo uno primo hermano del que nos ocupa: en su día desoyeron los consejos de Comptos sobre Guendulain, y ahora en esos trigales de las faldas de El Perdón en vez de la idílica ciudad de 19.000 viviendas que anunciaban hay un agujero de 93 millones de euros, más intereses. Bien pensado, tampoco es tanto dinero: es solo un tercio del montante de la operación de Etxabakoitz. Han jugado durante años a ser faraones y plantar inservibles pirámides por doquier, enriqueciendo -de paso, o como objetivo fundamental- a constructoras afines. La crisis los desnuda. Los deja en pelotas. A ellos y a sus pirámides. El rey, el faraón, la presidenta, el alcalde están desnudos, construyen castillos en el aire, y nos están metiendo a todos en un agujero sin fondo.


http://www.noticiasdenavarra.com/2012/03/11/opinion/columnistas/la-entibadora/railes-en-el-aire