Si visitamos cualquier día el monte Ezkaba, es normal ver gente paseando, cicloturistas, alguna pareja en el coche, preciosas vistas… en definitiva, lo habitual en cualquier monte de este tipo. Es decir, de fácil acceso y próximo a una ciudad. ¿Que le hace diferente a Ezkaba? Su historia. Es impresionante descubrir toda la riqueza cultural e histórica que este lugar alberga. En contraposición a todo ello, nos encontramos con un entorno descuidado y, lo más grave… con una edificación en pleno abandono y cerrada a cal y canto.
Recientemente pude rodear el fuerte con un amigo holandés y no salía de su asombro al observar semejante ejemplo de incultura. A su parecer, cualquier institución del norte de Europa desearía poseer un conjunto natural, cultural e histórico de ese tipo. Me detalló perfectamente los pasos a seguir en un país medianamente serio: elaboración de un plan estratégico coordinado entre las instituciones competentes, convertir el fuerte en un centro de interpretación con visitas guiadas, potenciar la memoria histórica, integrar dicho plan en el entorno de manera sostenible y, para acabar, un estudio económico que dé viabilidad a todo el conjunto. Llegamos a una conclusión clara: los actuales mandatarios en Navarra y el Ejército español no son serios. Pero existe otra interpretación apuntada por mi amigo holandés: a estos regidores no les interesa que la historia sea contada.
http://www.noticiasdenavarra.com/2012/12/27/opinion/cartas-al-director/monte-ezkaba-y-la-incultura







