Karmelo Landa ofrecerá el taller «Sistema kulturala» el 6 de junio en Gasteiz

El año pasado Nabarralde organizó en Oñati una jornada con el objetivo de reflexionar sobre la Globalización y sus efectos sobre nuestro país. En un mundo tan alborotado y cambiante, tan acelerado y convulso como el que nos rodea, ¿qué posición ocupa nuestra nación? ¿Qué presiones o contradicciones nos impone? ¿Qué futuro se nos abre? ¿Podemos intervenir?

Si en esta época global, en la que los tiempos y las distancias se difuminan hasta desaparecer, lo que marca el potencial de un territorio es la gente que lo habita, que le confiere energía e identidad, ¿cómo tenemos la nación, la cultura, nuestra lengua, la conciencia de ser una colectividad diferenciada, en medio del ruido de guerras, crisis, redes sociales, fondos financieros, flujos de población y demás barahúnda global? ¿Cómo podemos ser nación y no perecer en el intento?

Expertos como Xabier Irujo, Isabel Elizalde, Joseba Sarrionaindia, Xabier Barandiaran, Santiago Alba Rico… nos ofrecieron su asesoramiento, conocimiento e ideas. Este 2026 hemos decidido profundizar en el diagnóstico de ese complejo mundo que se nos echa encima, y para ello hemos organizado varios seminarios centrados en aspectos específicos de la Globalización.

INSCRÍBETE, AQUÍ

Gasteiz, sistema cultural vasconavarro y globalización

En este sentido, el profesor Karmelo Landa prepara un seminario (6 de junio en Gasteiz) en torno a la cultura en la era global, los procesos de minorización y asimilación en que sobrevivimos, la situación sociolingüística del euskara, los vínculos entre construcción cultural y nacional, y en general en lo que se refiere al desarrollo de una nación en estas circunstancias globales, en esta clave cultural.

En efecto, el cuadro que presenta nuestro sistema cultural deriva de los procesos de colonización que ha sufrido nuestro pueblo, en un contexto de asimilación por parte de los Estados que nos ocupan, español y francés, específicamente en los últimos siglos, en los que han desarrollado de manera brutal (y sutil) sus propios procesos de construcción nacional. De sobra es conocido el modelo jacobino francés –lengua única, represión sobre hablantes de otras culturas, educación, etc. –; y también es obligado recordar el modelo español, cuya deriva más pronunciada fue el nacionalcatolicismo –que no fue excepción, sino expresión ideológica puntual de un modelo general característico–.

Desde otro ángulo, una parte importante de nuestro patrimonio cultural (oficios, folklore, música, fiestas…) proviene del ámbito rural. En parte se ha reconvertido; se ha urbanizado y adaptado al mundo actual; pero ello mismo representa un reto de futuro. Que no se nos pierda el sentido propio por incapacidad, por colonialismo, por minorización…

A menudo se nos ha vendido el discurso de un pretendido multiculturalismo, como modelo de igualitarismo y adaptación de los sistemas culturales a las circunstancias de la actualidad. Pero esa versión (por no llamarla patraña o milonga ideológica) choca de frente con las políticas culturales que se aplican desde los Estados (léase, currículum escolar, la preeminencia legal de los idiomas oficiales de los Estados, sistema estatal de medios de comunicación…). De hecho, lo que imponen los Estados es una evidente uniformidad lingüística y cultural, enmascarada de progresismo retórico.

En estas circunstancias, en el contexto del mundo global, la pregunta que nos hacemos es, ¿se nos ofrecen, frente a estas tendencias estatales, nuevas oportunidades? ¿Qué estrategias debemos, o podemos, adaptar, para el desarrollo de un sistema cultural propio? O, más allá, ¿cómo debemos interpretar la dialéctica que se establece entre cultura nacional e internacional?

Inscripción

Para participar en estos talleres, aunque son abiertos, desde Nabarralde recomendamos la inscripción para que la organización esté preparada para ofrecer al público participante una atención apropiada.