Duplicidades

Como dirían los clásicos (del humor de parvulario), nos van a recortar hasta las patillas y vamos a tener que andar con las gonadillas. Pero eso estaba claro desde que ganó el PP o antes. Desde que ganaron Standard and Poor’s, Moody’s, Fitch y compañía. No veo novedades en los anuncios de recortes del discurso de investidura. Para mí el titular es otro: «Rajoy se destapa como audaz estadista dando un fuerte espaldarazo al proceso de paz». Va en serio. Y eso que hasta ayer no las tenía todas conmigo. Está claro que el Partido Popular va a tomar muchas medidas impopulares a cuenta de la crisis. Y me temía que pudiese caer en la tentación de intentar taparlas adoptando medidas populistas a cuenta de los abertzales. Por estos lares algo sabemos de maniobras de distracción basadas en aventar el fantasma de los vascos. En ese orden de cosas, la negativa a que Amaiur tuviese grupo parlamentario propio no era, precisamente, un precedente tranquilizador. Sin embargo, ayer Rajoy dejó a un lado los intereses partidistas para pensar únicamente en el interés general. Esa visión de preclaro hombre de Estado quedó especialmente patente en este fragmento de su discurso: «Pondremos en marcha un paquete de reformas económicas, empezando por la del sector público, para primar la austeridad, lograr mayor eficiencia y evitar duplicidades, atendiendo a la premisa de ‘una administración, una competencia». Las mentes más obtusas en esas declaraciones solo verán un ataque contra el Estado de las autonomías, mal disimulado por el pretexto de luchar contra la crisis. Sin embargo, cualquiera que analice esas palabras con un poco de sentido común, verá en ellas un claro mensaje a favor de la desmilitarización de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra. En Navarra, entre guardias civiles, policías nacionales, forales y municipales suman 3.449 agentes para un total de 636.000 habitantes. Eso supone 5,4 policías por cada mil habitantes. La tasa española es bastante menor, de 3,5, y aún así es la mayor de la Unión Europea. Tanto policía conlleva un enorme derroche económico sin ningún sentido, habida cuenta de que la tasa de delincuencia de la Comunidad Foral está muy por debajo de la media europea y ETA ha dicho adiós a las armas. Así las cosas, es evidente que esa apuesta de Rajoy por primar la austeridad y evitar las duplicidades, en Navarra -y también en la CAV, donde los datos son muy similares-, lleva indefectiblemente a la salida de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Lo dicho: audaz estadista, este Rajoy.

Diario de Noticias